Escalada a Kio contra el libre comercio
Seis activistas de Greenpeace se se cuelgan de una de las torres para protestar por el tratado entre EE UU y la UE.

Seis activistas de Greenpeace escalaron ayer la fachada sur de una de las dos Torres Kio, en Madrid. SERGIO BARRENECHEA
efe | madrid
Seis activistas de Greenpeace han escalado la fachada sur de una de las dos Torres Kio para protestar por las negociaciones que llevan a cabo la Unión Europea y Estados Unidos para dar luz verde al Tratado Transatlántico de Libre Comercio e Inversión (TTIP).
La organización ecologista considera que este tipo de acuerdos deben negociarse bajo el paraguas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas o los compromisos alcanzados en la cumbre contra el cambio climático de París, según un comunicado oficial remitido por la propia ONG.
Es importante decir «alto y claro» que nos oponemos a este acuerdo y que se deberían paralizar estas negociaciones porque se están poniendo en riesgo conquistas ambientales y sociales, ha manifestado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España.
El acuerdo se trata de un ambicioso tratado comercial para facilitar los intercambios entre Estados Unidos y la Unión Europea pero asimismo para armonizar regulaciones que permitan establecer estándares a nivel mundial.
Las negociaciones entre ambas partes sobre este acuerdo tratan multitud de aspectos y sectores de interés para la ciudadanía como el agrícola, alimentación, regulación de sustancias tóxicas, contratación pública, servicios o la coordinación en materia de regulación.
Para la organización, ambas partes pretenden eliminar las barreras al comercio, especialmente las no tarifarias, aquellas que tienen que ver con la diferentes normas y estándares de calidad, salud, medio ambiente, de denominación de origen y que dificultan el comercio entre ambos lados del Atlántico.
Todo lo que rodea al tratado de libre comercio genera una enorme polémica. Sus partidarios consideran que es una oportunidad histórica para que ambas partes supriman sus ya de por sí bajos aranceles y armonicen sus legislaciones, lo que permitiría un impulso al crecimiento económico de las dos zonas y generaría miles de empleos.