«Creemos que la utopía va a funcionar»
Josef Ajram advierte de que la crisis ha pasado pero que todo ha cambiado para siempre. Hoy presenta en El Corte Inglés su libro ‘El pequeño libro de la superación personal’
El ‘trader’, escritor y atleta Josph Ajram, que hoy llega a León a presentar un libro y dar una charla. DL
Josef Ajram no usa eufemismos ni se esconde. Habla claro y sostiene que quien no sepa aplicar valor añadido a su trabajo, no prosperará. «El tren al que podemos subirnos ya no es el de las catorce pagas y las vacaciones pagadas», advierte, mientras defiende que los mejores trabajadores deben ser especialistas, eficientes y productivos. Josef Ajram recomienda, desde su experiencia como day trader, no invertir hasta el próximo día 27, una fecha en la que se despejarán el referéndum para el Brexit y los resultados de las elecciones en España. «Esa es una semana bomba», explica. Habrá que ver si explota...
_¿Cómo influyen en nosotros lo que de nosotros piensan los demás?
—Realmente, nos dejamos influir demasiado y dejamos de hacer cosas interesantes por el qué dirán. Nos da miedo que nos vean felices, pero también, y creo que esto es más importante, tememos lo que pensarán los demás si lo que emprendemos nos sale mal. Yo creo que una de nuestras obligaciones es transmitir a las nuevas generaciones que siempre hay que intentar hacer lo que queremos, sin miedo a fracasar.
—Pero, ¿cree que es cierto que cuanto mejor sea el espejo en el que nos veamos reflejados, mejor seremos nosotros?
—Sí, indudablemente. Yo siempre me he rodeado de gente que me aporta, siempre he tenido amigos veinte años mayores que yo, con más experiencia, porque estar rodeado de gente mejor, te ayuda a salir de la zona de confort.
—¿Cuáles son las señales que nos indican que estamos en esa zona?
—Depende siempre de las aspiraciones que tengamos, pero las personas que quieran progresar, deben preguntarse si, al cabo de los años, han avanzado, si han vivido nuevas experiencias y sensaciones.
_¿De qué manera se educa a un niño para que tenga confianza en sí mismo y determinación?
—En mi caso, intento transmitirle a mi hija que tiene que saber lo que quiere hacer de verdad. En este sentido, es importante distinguir entre caprichos y objetivos. Hay que preguntarles qué quieren ser de mayores y darles confianza y flexibilidad.
—¿Flexibilidad?
—Sí, esa es una de las cuestiones que más importantes me parecen a la hora de educar. Mis padres siempre me dieron mucha educación, pero poca flexibilidad. Si un niño le dice a su padre que no quiere ir a la universidad, hay que respetarlo porque lo importante es ser muy bueno en lo que quieres ser, no uno más, no mediocre en muchas cosas. Y, para lograrlo, hay que tener un ambiente en el que el miedo al que dirán se supere, porque el mayor miedo del postadolescente es qué me dirán en casa si decido hacer lo que me gusta y sale mal.
—¿Qué cosas han cambiado con esta crisis?
—Considero que lo que la gente ha entendido de esta crisis es que hay que ser muy profesional. Verá, durante muchos años el sistema económico permitió que no se aportara valor añadido a las cosas.
—Ya, pero para muchos, el tren ha pasado para siempre...
—No, no, eso no es así. El tren está en la estación y quien quiera puede subirse, eso sí, que nadie se engañe, este ya no es el tren de las catorce pagas y las vacaciones pagadas, este no es el tren de la misma empresa hasta que me jubile, no. Hay muchas cosas que pueden hacerse, pero es cierto que están destinadas a gente con carácter y no todos valen para ser autónomos.
—Entonces ¿cómo se acaba con un paro del 25%?
—Pues esas tasas de paro no van a bajar gracias a las empresas del Ibex 35, que han aprendido a ser muy eficientes.
—¿Qué opinión le merece la propuesta económica de Podemos?
—La propuesta de Podemos es irreal y llevaría a España de nuevo a 2012. A mí me parece bien que la gente vote a Podemos, porque la gente quiere quejarse, pero mi pregunta es si estamos seguros de las consecuencias que quejarse entraña.
—¿Cuáles son?
—Pues, para empezar el desplome de los ahorros, el final de la financiación exterior por la caída de la confianza y, por lo tanto, una reducción de las pensiones, por ejemplo. No creo que la sociedad española esté preparada para asumir todo esto.
—¿La gente cree en la magia?
—Sí. Estamos en un momento en el que creemos que la utopía va a funcionar, pero lo que me gustaría preguntarle a Pablo Iglesias es cómo se pagan 60.000 millones de euros. Desde luego, seguro que no con las SICAV. Un Estado es una empresa y si el gasto aumenta de manera astronómica y no se logran ingresos similares, los niveles de déficit son inasumibles.
—¿Ha pasado la crisis o es un mantra?
—La crisis ha pasado. Si crecemos al 3% no se puede decir otra cosa. El PIB nunca estará al 6%. El error es que pensamos que el espejo es 2006, que nunca volverá, jamás. Lo que tenemos que empezar a pensar es cómo vivíamos en 1994, porque así es como viviremos. Lo demás ha sido una ilusión.
—¿Quién tiene la culpa de estas ficciones?
—Los bancos nos hicieron creer que teníamos dinero y eso se unió a que comenzamos a pensar que el banco era nuestro amigo, un gran error. Los bancos nos vendieron sueños y nosotros les creíamos.
—¿Nos convertimos en niños?
—Sí, confiamos en quien no debimos.
—¿Se puede invertir en algo o nos quedamos quietos hasta el 27?
—Es que la próxima es una semana bomba. Están el Brexit y las elecciones en España. Si sale un resultado normal o hay posibilidad de pacto entre PP, PSOE y Ciudadanos, la bolsa subirá, pero hay que esperar hasta entonces.
—¿Qué es ganar para usted?
—Ser feliz. Yo gano si soy feliz y para ser feliz necesito tener a mi familia cerca y salud. Después de eso, si duermo tranquilo y trabajo en lo que me gusta, ya tengo ganados dos tercios de la ecuación. Es muy importante tener un objetivo vital. Luego, disfrutar el día a día. Tenemos el mal hábito de pensar que viviremos eternamente. Nuestra valoración del tiempo no suele ser la adecuada.
—¿Hay que tener a la muerte presente todo el tiempo?
—Es que no sabemos cuándo llegará y vivimos como si fuéramos a vivir siempre.
—¿Cuáles son las características de un gran jefe?
—Debe saber delegar y confiar en el equipo, porque cuando lo haces, demuestras que valoras a la gente. Es preferible un jefe flexible, al que no le importe que su equipo cumpla el horario laboral sino las tareas a realizar. Eficiencia y productividad son dos imprescindibles en cualquier empresa. Además, también resulta importante que el equipo sea homogéneo y que pueda trabajar desde cualquier lugar.
—Pero, ¿cómo elige usted a su equipo?
—Cuando yo hago una entrevista de trabajo siempre pregunto dos cosas: qué quieres ser de mayor y en qué tarea eres bueno. Yo sólo ficho a alguien cuando confío en su talento, si sé que se trata de una persona con carácter y seguridad en sí mismo y lo que hace.
Lugar: sala Ámbito de El Corte Inglés. / Hora: 19.00. / Entrada: libre y gratuita.