El 18, san Joderse
M uere la vacación, toca despedirse... adiós aldea, adiós parras... adiós caminata de bajar tripa... adiós siesta en porreta... adiós ribeiro y almejas... adiós terracita de las pescaderas... adiós... hasta el próximo año... las altas funciones de la nación le exigen volver a remar sobre arena... será en el ruedo de la embestidura y eso hay que hacerlo con el alma serena y poniendo caras transidas de fraile jerónimo pintado por El Greco... mejor mover a lástima que a envidia... vuelve Rajoy.
Ojo con él, vendrá de chutarse en vena una doble dosis de ambigüedad gallega tras hacer allí vida de aldea... y viene dispuesto a seguir a pie juntillas aquel consejo que no me cumplió del todo Zapatero: Pisada de buey, ojo de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo ... ahí veremos a don Mariano.
Toda la pólvora política que gasten él y las bancadas contrarias estará mojada de las mismas lágrimas... y todo se hará redundante, un ya oído, así que lo único interesante iban siendo las porras sobre si las elecciones de diciembre se harán el día 18 o el 25... porque se harán... apuesta por el 18, san Joderse.
Lo peor será la matraca electorera que nos recetarán todo este tiempo.
Volverán los unos a sembrar pánicos económicos y a los otros se les engrasarán los cañones cuando la otoñada judicial les brinde la manteca más resbalosa de la corrupción popular.
Eso sí, esperando todos con el culo muy apretado a ver en qué quedan las elecciones vascas y gallegas... que vete tú a saber, hay ventoleras.
Justo después vendrá la segunda intentona de investidura... y como no es probable que algún socialista o nacionalista ensaye aquí el tamayazo, se decretará coitus interruptus, gatillazo... y ¡a la mierda, albañiles, se acabó la masa!... convocamos elecciones.
Por ahí va el guión... y ahí habrá que jugársela... es la lucha final... y el «agrupémonos todos» lo entonarán en cada bando, banda y bandería.
Si no fuera por lo repetido, hasta sería divertido... será la última intentona, no habrá otra... ¿y por qué no?... ¡a por cuartas elecciones!... ¡vayamos por esa medalla con espíritu olímpico!