TRes meses después
Homenaje a Manuel Jular en Ármaga
M. C.
Se heló la primavera. Un sol de cara inmaculadamente blanca huyó de la punzante helada. Pero hubo calor. Las brasas del recuerdo templaron el espacio de Ármaga lleno de unas gentes que rendían sentido homenaje, que concelebraban el recuerdo de Manuel Jular. Y sonó la música en el violonchelo de Pelayo Tahoces. Y en los versos, Miguel Escanciano. | M. C.