CORNADA DE LOBO
Autonosuya, claro
Si algo dejan claro los 40 años de autogobierno territorial que fijó la España constitucional es que las autonomías tienden a autonosuyas y que, a poco que se animen, se invisten de nacionalidad y embisten... o, sin más, exigen el manto real de «nación» aquellas que sepan inflar los cojones o domesticar la Historia.
Nación, pueblo, gentilicio... son sus palabras talismán al no atreverse a decir a las claras «raza» (superior). O al menos, muy diferentes, déjalo bien claro. Y robados por el Estado, no ceses de repetirlo. No se te olvide la bandera. Y si no tienes lengua, ¿qué cuesta una?...
En León esta cosa nunca pasa de «a la luz del cigarro» y se queda siempre en caldillo del que alguien cíclicamente quiere hacer caldo gordo, pues es cierto que hay agravios imperdonables, ineficacias ruinosas, mangantes eólicos, contubernios pucelanos... suficiente para poner a circular una rabia que pide libelo de repudio... y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid con aguas de León (vía Carrión), abrimos las comportas del cabreo con que regamos aquí lo yermo y la quietud... riego con el que sólo nos nacen cardos.
Y viene lo consabido.
Puta Castilla. Referéndum ya.
Gente de la literatura cazurra gusta también de atizar este brasero emocional dada la simpleza que requiere la argumentación y halagada por palmadas o por un comisariado del reino de insultante millonada... pero no asoman muchas plumas, pensadores o políticos atreviéndose a cuestionar el «marco autonómico» en sí, esa fórmula que acaba en taifas, exalta el ombligo y apuntala al cacique, al enchufe y a la «cosa nuestra», cerrando ventanas al mundo y abriendo la puerta de atrás para que emigre el común sin pan o sin padrino. Si León no rula con Castilla, ¿por qué esa misma fórmula autonómica le iría bien yendo solo?, ¿no se repetiría la misma coña?, ¿es tan difícil ver que lo que más falla es el sistema, no la peña política?, que seguirá siendo igual de torpe, pasmá o ladrona en una autonomía de mogollón, en una de lamerse solo... o en la soñada patria del Frente Nacional Cazurro cantando un caralsol en la peña Correcillas.