CORNADA DE LOBO
Cervezamen
Tengo el aroma agrio de la flor de lúpulo metido en el tuétano de la memoria porque la finca en la que nací sería una de las pioneras en el cultivo de esta exótica trepadora y porque después, a los ocho años, fui a pasar unos días a casa de la «abuela» Honorina en Ruiforco y gané nada menos que diez pesetas por pelar nada y trastear mucho en la última jornada de peladura de unas tierras posteadas que eran de uno de Palacio y en cuya casa, al atardecer, se celebró «el ramo», rito obligado de agasajo a la tropa peladora en el «remate de obra», lo de siempre y no mucho: pastas y mistela para ellas, escabeche, tortilla y vinazo para ellos, aunque nadie respetó aquella ridícula separación de platos, así que hubo chinchín locuelo, muchas risas y fino vacile a las mozas en el barullo de la vuelta a casa, pasada la medianoche, y acomodados todos en la limusina aparejada al efecto, esto es: remolque de tractor bien mullido con hierba para que algunos se cayeran sobre algunas en un adrede palpador y echándole la culpa a las curvas y a la poca amortiguación del transporte... qué jornada inolvidable, qué noche de picardías... y qué coños iba a entender yo aquello con ocho años si España era arcangélica y el tabú todo lo escondía.
Ese olor del lúpulo me tiene algo de narcótico o, al menos, mis recuerdos se emborrachan con él, y me vinieron al hilo de esa «cervecería andante» de este fin de semana en la ciudad a la que llamaron «León Beer Fest». Dijo Octavito que con tanta beeeer esto parece un congreso de borregas loritas; y ya se sabe: «reunión de ovejas, rabadán muerto»... ¿dónde está el que debería poner algo de sensatez en esta insolente manía de rotularlo todo en un inglés delatando al pijo superpaleto?... ¿es tan difícil o improcedente decir «Fiesta de la Cerveza»?, porque el señor Aquilino se puso a pensar cosas terribles al invitarle a esa «beer fest» creyendo que tenía algo que ver con pastillas de colorines o ruidos diabólicos.
Y si ese humillante servilismo al puto inglés lo perpetra un ayuntamiento traicionando nuestra lengua, sólo cabrá maldecir la proliferación de concejales idiotas cum laude, ya peste.