Un ‘sapiens’ antes que Kandinsky
Hallan en una cueva sudafricana el dibujo abstracto más antiguo realizado hace 73.000 años, unos 30.000 antes de los ejemplares descubiertos hasta ahora.
Fotografía facilitada por el centro de investigación francés CNRS del dibujo más antiguo. EFE
efe| parís
El dibujo más antiguo del que se tiene conocimiento fue efectuado por el Homo sapiens hace cerca de 73.000 años, unos 30.000 antes que los ejemplares abstractos y figurativos descubiertos hasta ahora y realizados con la misma técnica de la que fue creador Kandinsky, indicó un estudio internacional difundido ayer.
El hallazgo tuvo lugar hace tres años en una excavación en la cueva sudafricana de Blombos, ubicada unos 300 kilómetros al este de Ciudad del Cabo.
El dibujo está compuesto por nueve líneas finas entrecruzadas y realizadas con ocre sobre un pequeño trozo de silcreta, una roca silícea.
Durante mucho tiempo, los arqueólogos estaban convencidos de que los primeros símbolos aparecieron cuando el Homo sapiens colonizó hace unos 40.000 años territorios europeos, detalló el artículo publicado en la revista Nature .
Recientes hallazgos arqueológicos en África, Europa y Asia mostraron una emergencia mucho más temprana de la producción y uso de símbolos: el grabado más antiguo registrado hasta ahora es un zig-zag sobre una concha de mejillón de agua dulce encontrado en el yacimiento indonesio de Trinil, en capas de hace 540.000 años.
Pero esta última investigación, en la que participaron expertos internacionales de los laboratorios franceses Pacea y Traces, ha dado con el considerado como ejemplo más antiguo de dibujo abstracto, ejecutado con un «lápiz» de ocre puntiagudo.
El descubrimiento constata que el dibujo formaba parte de las capacidades de la población de Homo sapiens en esa zona de África y uno de los principales retos metodológicos fue demostrar que esas líneas fueron trazadas voluntariamente.
Tras reproducir el modelo con diferentes técnicas, como un pincel con la punta mojada en una mezcla de agua y ocre en polvo, comprobaron que fue efectuado con un trozo de ocre directamente y en una superficie que había sido alisada anteriormente.El arqueólogo italiano Francesco d’Errico, director de investigación en el laboratorio Pacea, señaló a Efe que es «un milagro» que se haya conservado en buenas condiciones.