‘Big data’ para vigilar antibióticos
Laboratorios Ovejero lanza una herramienta de análisis de riesgos para mejorar la bioseguridad.
Gabriel Moyano, Responsable de Bioseguridad e Inmunoterapia de Laboratorios Ovejero; Miguel Ángel Moreno, miembro del Plan Nacional de Resistencias a los Antibióticos; Juan Pablo Ovejero, CEO de Laboratorios Ovejero; Lourdes Zuriaga, presidenta de la Asoc
dl | redacción
A dos días de la entrada en vigor de que el Pleno del Parlamento Europeo vote una nueva normativa para limitar el uso de antibióticos en animales de granja con el objetivo de evitar la propagación de microorganismos resistentes, Laboratorios Ovejero incidió ayer en la inmunoterapia y el big data para reducir el uso de antibióticos en las explotaciones ganaderas.
«Alternativas reales», en palabras de Juan Pablo Ovejero, responsable de una compañía farmacéutica especializada en sanidad que recientemente ha lanzado Piroa Lactis Tool: una herramienta de análisis de riesgos que busca «mejorar la bioseguridad y optimizar unos medicamentos que hay que proteger». No en vano, si no se toman las medidas oportunas, la resistencia a los antibióticos puede cobrarse diez millones de vidas al año en 2050 en todo el mundo, según alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el marco de un seminario, organizado en Madrid con la colaboración de la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE) y de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (Anis), el responsable de Bioseguridad e Inmunoterapia de Laboratorios Ovejero, Gabriel Moyano, abordó un programa integral que se asienta en cuatro pilares: la prevención de la aparición de patologías, el diagnóstico precoz gracias al estudio de los perfiles de resistencia y la elección óptima del tratamiento, la formación y asesoría técnica para el uso de terapias avanzadas como la inmunoterapia y la monitorización continua para «ahorrar tiempo y aumentar la confianza en la viabilidad de los sistemas productivos».
«La resistencia a los antibióticos es un problema de salud global que afecta a personas y animales», recordó Moyano haciendo hincapié en que «la pérdida de agentes antimicrobianos eficaces perjudica la producción de alimentos y el medio de subsistencia de muchas familias».
En este sentido, el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Miguel Angél Moreno, exmiembro del Grupo Coordinador Técnico del Plan Nacional Resistencia Antibióticos, puso de manifiesto que «las bacterias son agentes vivos que se reproducen en cuestión de minutos (la Escherichia coli sólo necesita 20)» y «estos medicamentos son escasos».
Inmunoterapia
La consultora internacional en Biotechnology and Health Business Beatriz Salvador habló de la inmunoterapia —en primera línea informativa por el Nobel de Medicina 2018 a James Allison y Tasuku Honjo— como «un potente aliado». Su objetivo, según precisó, es «suprimir, estimular o modular el sistema inmune permitiendo a nuestro organismo luchar contra el cáncer, la infecciones y otras enfermedades». Asimismo, destacó su carácter preventivo y su efecto memoria. Y todo ello, añadió, «sin eventos adversos y sin generar resistencias».
Desde Servet Talavera, su director, Luis Miguel Jiménez abordó su experiencia con Fortinmune Bov, patentado por Laboratorios Ovejero. Un medicamento destinado al mercado bovino que está indicado para la reducción de la sintomatología clínica y el recuento de células somáticas en las mastitis subclínicas. «Es la enfermedad que más gasto supone al disminuir hasta en un 66% la producción y conllevar un 23 por ciento de reposición», explicó.