CORNADA DE LOBO
Mitos fusilados
Me mueve a piedad y cierta solidaridad rehabilitadora aquella gente que un día fue un mito grande y después la empequeñecieron o, más sencillo, la fusilaron malamente con prisas sospechosas hasta irla borrando de la memoria pública y del respeto admirado que un día merecieron. Freud, por ejemplo. Este sí que es un caso claro. En mi juventud era todo un «dios en las alturas» y aún más en las «bajuras», ahí «por do más gozo se halla»... gran dios, pues había entonces rebelión en Occidente por una liberación sexual que nos sacara del lóbrego sexo reprimido, culpabilizador, hipócrita y neurótico de nuestros padres, aulas y curas. Ah, y que también «estábamos todos más salidos que un balcón», resume Valverde, sobre todo el listo que leía mucho; y si era a Freud, se le pinaba la teoría psicoanalítica con la que uno podía explicarse casi todo... mira Woody Allen.
Días atrás, Freud tuvo al menos un eco al venir a Barcelona para dar una conferencia una mujer de pensamiento respetado, Elisabeth Roudinesco, que sigue batallando por ese psicoanálisis freudiano que las psiquiatrías últimas demonizan resolviendo mejor sus cuentas y tratamientos con la matemática del fármaco y sin diván de explorar subconscientes. Dice Roudinesco (su madre fue amiga de Lacan, el gran discípulo de Freud) que todavía persiste un odio a Freud y que también los nazis hicieron por desaparecerle. Ella no se explica tanta inquina hoy.
Octavito añadió: ¿Tan equivocado estuvo en todo?, ¿no le quedó una sola idea en pie que pueda ayudarnos a entender este hoy paranoico de gente tarumba? Raaaaro tanto silencio, qué sospechoso desdén. Pero todo mítico pensador fusilado o acallado ha de tener necesariamente algo no tan malo, útil. ¿Qué tal revisar esas ideas válidas y casarlas con las de otros olvidados o proscritos?: Confucio, Marx, Mahoma, Voltaire, Platón, Jesús, Reich, Mao, Nietszche, Séneca, Sartre... Con algo de cada cual, sendas y luces, hagan ahora su trabajo los algorritmos y quizá salga un manual más armonioso y práctico para arreglar alguna cosa alguna vez algún día... quizá... inténtese.