Los nuevos pobres con empleo trabajan en hostelería y agricultura
Sólo el 48% de la población española tiene acceso a todos los recursos sociales y sanitarios, según el último informe de Cáritas.

Beatriz Gallego y Natalia Peiró, ayer en las dependencias de Cáritas de León. MARCIANO PÉREZ
carmen Tapia | león
Las familias españolas no podrán hacer frente a otra crisis económica. En los últimos diez años, las familias que más han sufrido el azote de la crisis económica han tenido que vender su patrimonio para poder sobrevivir sin empleo y sin ayudas. Seis millones de personas están al límite en España y de producirse un nuevo retroceso económico se quedarían fuera del sistema. Así lo anunció ayer en León la secretaria general de Cáritas Diocesana en España, Natalia Peiró, que realizó una visita institucional a León.
El resultado del octavo informe Foesa con un trabajo de campo en el que se han entrevistado a 11.500 personas, evidencia, según Peiró, que sólo el 48% de la población española tiene acceso a todos los recursos sociales y sanitarios. Es lo que Cáritas denomina ‘plena integración’.
El informe evidencia que la crisis económica ha dejado un reguero de nuevos pobres con empleo. «El empleo no saca de la exclusión social. Hay trabajadores pobres porque sus condiciones laborales son precarias». Las profesiones laboralmente más precarizadas están en los sectores de hostelería, agricultura y empleadas del hogar. «Son empleos que por su temporalidad y tiempo parcial no permiten llevar una vida autónoma».
El perfil de las personas más vulnerables es de una personas de 45 a 64 años, desempleados, familias monomarentales, personas migrantes y familias con menores a su cargo.