Ser feliz no es ninguna broma
Payasos de todo el mundo convierten Río de Janeiro en una explosión de luz y alegría para reivindicar la felicidad.

francisco guasco, marcelo Sayao y rodrigo sura
Andrea Usero | Río de janeiro
«Hoy estamos aquí porque es el Día Nacional del Payaso y el Día Internacional de los Derechos Humanos en el que salimos a las calles a decir que el derecho fundamental de todo ser humano es ser feliz, que es un derecho inalienable, y que nada mejor que conseguirlo con música y payasada». Payasos de todo el mundo convirtieron ayer el centro de Río de Janeiro en una explosión de color, música y alegría para reivindicar el «derecho inalienable a ser feliz» y la necesidad de «juntarse para no extinguirse» en tiempos en que en el mundo se habla de aislacionismo y separatism. Los payasos ocuparon la plaza de Cinelandia, que se convirtió en un improvisado camerino con pequeños espejos.