SANIDAD
La sensualidad y el sexo tras un infarto al corazón
La Asociación Leonesa para la Prevención Cardíaca forma a 200 pacientes leoneses para que se conviertan en expertos en su patología. El objetivo es emponderar a los enfermos, una iniciativa que ya está en marcha en otras provincias y que en León introduce una novedad: el disfrute del sexo tras un infarto de miocardio

El cardiólogo Esteban García Porrero, durante el curso para formar a enfermos y familiares como pacientes expertos en cardiología. RAMIRO
La insuficiencia cardíaca supone una enfermedad con una alta repercusión en el sistema sanitario y en la calidad de vida. Un paciente experto mejora su calidad de vida. La Asociación Leonesa para la Prevención Cardíaca pone en marcha en León una iniciativa que ya funciona en ciudades como Madrid y que tiene como objetivo formar a las personas que han sufrido un infarto de miocardio —un millar al año en la provincia de León— a identificar los síntomas de su enfermedad, responsabilizarse de su propia patología y ser protagonista de su autocuidado.
El presidente de la asociación en León, el cardiólogo Esteban García Porrero, comenzó ayer un curso que se llevará a cabo una vez al mes durante tres años para que 200 pacientes leoneses gestionen el impacto físico, emocional y social de su patología para mejorar la calidad de vida. Además, puede ayudar a otros pacientes, debido al conocimiento que tiene de su patología crónica y a la relación de igualdad con otros afectados. «El programa va dirigido a pacientes cardiópatas y sus familiares. El objetivo es darles los conocimientos suficientes para resolver sus problemas diarios y superar los momentos difíciles que puedan pasar en su situación personal y familiar», explica Porrero.
El primer curso comenzó ayer en Botines con una charla sobre prevención de enfermedad cardiovascular. «Si el paciente se hace responsable de su autocuidado se evitarán muchas complicaciones».
Como novedad, el programa de León introduce educación sexual. El 60% de los hombre y hasta el 40% de las mujeres tienen disfunción sexual tras un infarto. «Se puede disfrutar del sexo con más erotismo y sensualidad y alejarnos del sexo pornográfico que es lo que parece que se impone actualmente», asegura García Porrero que, además de cardiólogo es sexólogo e incorporará esta dinámica a las sesiones.
La Asociación Leonesa para la Prevención Cardíaca selecciona, por medio de su página web, a los pacientes interesados en realizar el programa. Los criterios de selección que tienen en cuenta son: voluntariedad, capacidad de auto cuidado, ausencia de discapacidades psíquicas, empatía, interés por ayudar, motivación y habilidades de comunicación.
Los pacientes que se integran en el programa realizan un curso de formación presencial, una vez al mes, de unos 60 minutos de duración, durante 30 meses, en el que reciben un certificado de Paciente Experto, acreditado por la Asociación Leonesa para la Prevención Cardíaca. Dentro de cada curso habrá por lo menos un módulo cuya materia sea elegida a petición de los alumnos. «La transmisión de la información entre pacientes tiene indudables beneficios, entre los que destacan la creación de redes de apoyo mutuo, un mejor conocimiento y mayor experiencia de la enfermedad.
Los pacientes expertos son una nueva fuente de información sobre el cuidado de la salud, manejan su propio cuidado, brindan información a otros, basada en su experiencia, ayudan a los profesionales sanitarios a mejorar la calidad de sus servicios y participan en una gran variedad de colaboraciones entre paciente y médico», explica el cardiólogo García Porrero.
La implicación del paciente es imprescindible para evitar las complicaciones tras un problema cardíaco. «Tiene que se responsable de su cuido». Entre esos cuidados está el cuidado de la alimentación, el ejercicio físico y hábitos saludables como no fumar, no engordar, evitar el estrés y tomar adecuadamente la medicación. Tolerancia cero con el tabaco y control de los factores de riesgo».
La Asociación Leonesa para la Prevención Cardíaca tiene como objetivo es promover y mantener la actividad física y la rehabilitación en el paciente con enfermedades cardiovasculares.
Porrero apuesta por «humanizar los instintos» tanto en la alimentación como en el sexo. «La comida no es para saciarse sino que hay que disfrutar de ella utilizando alimentos de alta calidad. Y la sexualidad se puede disfrutar con el erotismo y la sensualidad y alejarnos de la pornografía».
El título de Paciente Experto llega tras los conocimientos que ayudan a evitar complicaciones y reconocer los síntomas. «Tolerancia cero con el tabaco y control de todos los demás factores de riesgo».
La mala alimentación es también un factor de riesgo importante en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. «El Paciente Experto adquirirá conocimientos sobre cómo cocinar los alimentos para que sean más nutritivos. Por ejemplo, que el organismo absorbe mejor los carotenos de la zanahoria si está cocida que si se come cruda».
El tabaco es innegociable tras un ataque cardíaco. Consumir cigarrillos electrónicos aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un ataque al corazón o una enfermedad coronaria, según los resultados preliminares de una nueva investigación médica publicada ayer.
El estudio de la Asociación Americana del Corazón, que se presentará en su totalidad la próxima semana en una conferencia internacional médica que se celebrará en Honolulu (Hawái, EE UU ), es el mayor hasta la fecha que examina el impacto de ese tipo de cigarrillos en la posibilidad de sufrir un ictus.
Para elaborarlo, los científicos emplearon una base de datos de 2016 con unas 400.000 personas en los 50 estados del país. 66.795 personas reconocieron ser consumidoras frecuentes de esa clase de tabaco, frente a 343.856 que afirmaron no haber probado nunca cigarrillos electrónicos, informa la agencia Efe.
Medio millar de leoneses sufren un infarto cada año y la mitad de ellos no llega vivo al hospital.