CORNADA DE LOBO
La reina desnuda
Merece seria reflexión (y quizá una resma de guantazos) lo que le hacen habitualmente los medios a la reina de España —aquella locutora divorciada, diría Peñafiel— cada vez que aparece en público, pues lo primero que cuentan —a veces lo único en que se fijan— son sus vestires, si lleva tal o cual firma, si es galante el modelito o decepción, sin ahorrar hierro o invectiva y reduciendo así su papel a maniquí, función de solo percha, puto objeto, bibelot de couché.
Ejemplo reciente en un periódico de cuyo nombre no quiero acordarme: «La reina Letizia estrena falda de Uterqüe y su look le juega una mala pasada», titular-anzuelo para que pique todiós que busque teta y toadiosa que pida rejón; en el texto mordemos la carnada: «La reina ha completado el look con un jersey negro de punto fino (demasiado fino) de Hugo Boss, no cayendo en la cuenta de que los focos pueden jugar malas pasadas. Así, sin pretenderlo, ha dejado visible su ropa interior, de color blanco»... qué horror, ¿el sostén de la reina?, ¿la reina en bragas?...
Un inciso: ¿quién es ese Uterqüe?... al menos de Hugo Boss se sabe que inició su imperio haciendo uniformes a las juventudes hitlerianas y acabó cosiendo la ropa de todo el ejército nazi, el pelotazo del siglo; y usando mano esclava judía, por si estaba poco clara su devoción al III Reich.
Así que Hugo Boss, más que cubrirla, nos desnudó a doña Letizia con su jersey de punto celosía (con ayuda de los focos, tan nazis también). Ja, paya.
Y Peláez anotó: Quienes cosifican así a esta mujer-reina en los medios suelen ser otras mujeres, periodistas o meticonas (¿manos blancas no ofenden?). Otrosí: esta reina (y todas) se obliga a lucir marcas muy interesadas en que una percha real las revalorice (pelotazo); y tras lo visto, cualquiera tiene derecho a sospechar ahí manteca; debería su majestad vestir anónimos para evitar murmuraciones; o mejor quizá, ya que la van a despelotar, ahorre y vaya en cueros, como si fuera La Reina Desnuda de un cuento de Andersen... y anúnciese que «solo la verán vestida aquellos que estén totalmente seguros de que su padre es su padre».