MARINO PÉREZ ÁLVAREZ. Catedrático de psicología dE LA PERSONALIDAD
«La universidad pasa por un proceso de infantilización»
Los psicólogos afrontan los malestares de las personas con la convicción de que el exceso de medicación no soluciona los problemas. Marino Pérez y Jorge Osma impartieron ayer formación organizada por Psicología y Salud del Colegio de Psicología para hablar del modelo transteórico. Los psicólogos responden a la vez a las mismas preguntas en esta entrevista..

Marino Pérez y Jorge Javier Osma, ayer en el salón de actos del Ayuntamiento de León. FERNANDO OTERO
—¿La sociedad está tan enferma como para tomar tantos medicamentos, ansiolíticos y antidepresivos?
—En una paradoja que vivamos supuestamente en la sociedad del bienestar que tiene más malestar que ninguna otra por la cantidad de diagnósticos de depresión, ansiedad y otros problemas. No es tan del bienestar como se supone y genera muchas insatisfacciones. Por otra parte, la gente está acostumbrada a considerar problemas psicológicos a lo que generaciones anteriores asumían como parte de la vida.
—¿No sería más fácil enseñarle a los niños y niñas que sentimientos como la ira, la rabia o la envidia no son malos, los identifiquen y sepan que de lo que sí son responsables es de sus reacciones ante ellos?
—Efectivamente. Un remedio a esa tendencia de exceso de medicación sería cambiar el modelo de educación de los niños. La actual se basa en la supuesta vulnerabilidad de los niños y hay una sobreprotección que hace que sean preocupadizos y estén acostumbrados a que se les soluciones los problemas. A menudo los padres ponen alfombras por delante sin que los niños tengan oportunidad de tener una mayor capacidad de afrontamiento. Esta vulnerabilidad se extiende a la adolescencia. La propia universidad está pasando por un proceso de infantilización, de exceso de protección hacia adultos de 18 y 20 años como si cualquier cosa les pudiera ofender o crear un trauma. Sería bueno retomar otra manera de crianza y de educación, no en la vulnerabilidad sino en la antifragilidad. Las personas somos menos frágiles de que se piensa Nunca van a faltar problemas en la vida.
—También hay muchas corrientes de tratamientos psicológicos. Ustedes vienen hoy (por ayer) a hablar del modelo transteórico. ¿Con cuál nos quedamos?
—Hay varias teorías y eso más que un problema es una pluralidad de enfoques. En general, todas esas teorías coinciden en fortalecer a los individuos para afrontar las dificultades emocionales y los problemas de la vida. Todas confluyen en ayudar de diferente manera. El transteórico no es una terapia, es ver las confluencias y pluralidad de las distintas teorías.
—¿Un mal planteamiento psicológico le puede hacer más daño una persona con problemas que si no va al psicólogo?
—Por definición, un mal planteamiento es malo y va a producir, como pasa en medicina si está mal el tratamiento, que la persona vaya a peor. Afortunadamente, en las sesiones, el clínico puede corregir el planteamiento y comprobar cómo le va al paciente. No todos los psicólogos ni los clínicos aciertan con sus pacientes y debería saber cuándo tienen que derivar a profesional, como pasa entre los abogados y los médicos.
—Hay una corriente en psiquiatría que denuncia el exceso de diagnósticos de enfermedad mental. Usted ha hecho unas declaraciones en las que dice que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA) no existe.
—Cada vez hay más psiquiatras muy críticos con los que ven las enfermedades mentales con un enfoque biomédico, como otras enfermedades. Critican a la psiquiatría que se basa en los sobrediagnósticos y sobremedicación. La medicación puede ser de gran utilidad, pero no soluciona los problemas a largo plazo y tiene muchos efectos secundarios. También impide que funcione bien la psicología. Yo niego que el TDHA sea una enfermedad mental, pero no niego su existencia porque sí existe. Esa siglas se refieren a niños que tienen ciertas características y personalidad, algunas pueden generar molestias en la educación. Esas características debieran entenderse como estilos y modo de ser, formas de vitalidad, esos niños son más creativos, tienen más curiosidad y energía. A veces, esas características generan un problema, pero no son una enfermedad. Hay maneras de ayudar a padres y profesores para afrontar esos modos de ser de los niños, y no son precisamente los que presupongan que hay una enfermedad, sino ayudas psicológicas durante un cierto tiempo.