La maternidad más tardía de Europa

álvaro soto
El 8,8% de los primogénitos nacidos en España tiene una madre que ya ha cumplido los cuarenta años, el porcentaje más alto de la Unión Europea, por encima de Italia (8,6%), Grecia (6,6%) y Luxemburgo e Irlanda (ambas con el 5,9%), según la oficina europea de estadística, Eurostat, con datos del 2017. En el conjunto de los Veintiocho, la media se sitúa en el 4% y los países donde menos mujeres de más de cuarenta años dieron a luz por primera vez son Lituania (1,3%), Polonia (1,4%), Eslovaquia (1,5%) y Letonia (1,8%).
Por el contrario, Bulgaria y Rumania, con tasas del 12%, son los dos países de la Unión en los que más mujeres de menos de 20 años tienen a su primer hijo. Por detrás de ellas se sitúan Hungría (8,5%) y Eslovaquia (8,1%). En España, la tasa se establece en el 2,8%, mientras que los Estados con una cifra más pequeña son Dinamarca (1%), Italia y Eslovenia (1,1%), Holanda (1,2%) y Luxemburgo y Suecia (1,4%). La media de los Veintiocho es del 3,7%. España sigue las tendencias actuales de otros países avanzados, pero nuestra situación tiene unas características propias», argumenta Víctor Renobell, profesor de Sociología de la Universidad Internacional de La Rioja (Unir). «Seguimos teniendo a la familia como pilar básico de la sociedad, lo cual es positivo respecto a las personas mayores, que se sienten cuidadas, pero negativos en los jóvenes, que ven como normal seguir en el hogar paterno hasta los 30 años, la edad media de emancipación en España, mucho más tarde que en el resto de la UE, de manera que esa etapa en la que se pueden tener hijos, pero no se tienen, se va alargando».
Además, recalca Renobell, las mujeres en edad de procrear deben hacer frente al factor de la precariedad. «Con niveles de paro juvenil cercanos al 50%, como ha tenido España durante muchos años, y con un mercado laboral en el que hay tanto desempleo e inestabilidad a causa de la crisis, es más difícil tomar la decisión de ampliar la familia», explica el sociólogo. «La imposibilidad de acceder a una vivienda por los altos precios del alquiler es un motivo que pospone la emancipación y que repercute en el número de hijos por mujer», agrega el profesor de la Unir, que también apunta hacia motivaciones culturales: «El sistema de valores está cambiando. Antes, la realización personal se entendía a través de la familia. Ahora, tiene que ver cada vez más con el individuo». Así, casi la mitad de las madres españolas (48%) afirma que tan solo de vez en cuando consiguen dedicar tiempo a sí mismas a causa del trabajo y otras obligaciones y el 36% de ellas asegura que, a pesar de planificar su tiempo para realizar las tareas diarias, no consigue cumplir con todas, según el V Estudio de hábitos de vida saludable y bienestar de las mujeres del Instituto DKV de la vida saludable, presentado en junio.
Víctor Renobell considera difícil revertir el problema de la maternidad tardía en el corto plazo. «No existen políticas que se puedan poner en marcha desde el Gobierno y que den resultados».