un edén culinario
El pulpo al estilo de la casa y las carrilleras de ibérico son dos de los platos estrella que Fuensanta Valenzuela prepara con mimo en El Rincón de Fon. Y esa mano se nota. «Como dice mi nieta, el secreto de mi comida es que la hago con amor», reconoce. Una cocina tradicional con platos de cuchara, pero su toque particular. El restaurante, situado en las afueras de León, en la localidad de Lorenzana, ha cosechado un gran éxito en sus veinte años de apertura al público. Para este otoño ya preparan varias novedades en la carta, junto a los platos de siempre: carne, pucheros, arroces, postres...
Otro de los ganchos del establecimiento son las fiestas temáticas, que se reiniciarán en octubre con Halloween. «Decoraremos el local con calabazas, telas de arañas, máscaras... todo lo propio de esa noche especial, y también trasladamos a la carta esas peculiaridades para ambientarlo en todos sus aspectos. En esas fiestas se trata de si nos vamos, por ejemplo, a Rumanía o a Italia, pues recrear todo como si realmente estuviéramos en el lugar, con comida y detalles de allí», señala. Las fiestas temáticas incluyen música en directo con un showman.
Valenzuela destaca, además, el jardín interior tan especial que posee El Rincón de Fon, de unos 80 metros cuadrados, que dispone de sillones cómodos, flores, hiedra y arbolillos. «Es muy agradable y se puede tomar algo y cenar en él de forma muy cómoda», apunta. Fuensanta considera que el trato con los clientes debe ser «muy cordial y llano, como hacemos. De hecho, muchos se acercan hasta la puerta de la cocina y me preguntan, ¿qué me das de comer hoy, y ofrecemos un menú muy variado o la carta?».
Ella recuerda que su afición por la cocina surgió en el seno familiar. «Procedo de una familia de 16 hermanos, así que se puede imaginar las potas que se hacían de comida...». Una pasión que acrecentó con su imaginación, con numerosos cursos y trabajos que le aportaron experiencia. «Le dedico mucho tiempo a cocinar, con esmero, cariño. Todo lo que hago es como si fuera para mi casa».
El Rincón de Fon, con sus típicos arcos interiores y mesas de madera, dispone de 60 plazas para comensales y su patio-jardín. Una elección gastronómica siempre segura.