Una disyuntiva que se presenta con claridad
Para ocupar puestos de liderazgo en la ciencia es «imprescindible creer en ello y ver la necesidad de que sea así. Si no lo hacemos y seguimos perdiendo posiciones reales, terminaremos alineándonos con países subsidiarios que deben pagar por los nuevos conocimientos, tecnologías y productos al no haber participado en su generación intelectual e industrial. La disyuntiva es clara y deberemos optar: o apostamos por un futuro de prosperidad y bienestar o por perderemos ambos»