Diario de León

Los españoles llegan sin síntomas de coronavirus

La leonesa ya está en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla tras un viaje agotador con un equipaje de sólo 15 kilos

Vista de los alrededores del Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid.

Vista de los alrededores del Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid.

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«Estoy muy cansada. Ha sido una paliza de viaje y con la incertidumbre de dejar a mi marido en Wuhan». Con esas palabras, la leonesa Dácil Sánchez, de 26 años, llegaba ayer al filo de las siete de la tarde a Madrid, a bordo de un avión que sacó a la veintena de españoles de la zona cero del coronavirus. Sus padres no pudieron verla. Las autoridades no aclararon cómo sería el protocolo y aún desconocen en qué horario y de qué forma podrán visitarla en el hospital Gómez Ulla donde pasará la cuarentena. Cumple 27 años en dos semanas y duda dónde soplará las velas.

Abandonar su hogar no fue sencillo y lo hizo animada por su esposo Sun Naitien, de 31 años, que no pudo volar por la negativa rotunda de China a dejar salir a nativos del país. De ahí su sorpresa, porque en el avión, con ella, también llegó una mujer china casada con un español. La embajada española dejó el peso de la responsabilidad sobre el Gobierno británico que fletó el avión de repatriación y los autobuses de traslado desde un punto de encuentro que fijaron y se dio a conocer vía internet. Dácil tuvo que coger un taxi para llegar hasta ese punto de encuentro, situado a 30 kilómetros de su casa. Despegó a las doce y media de la noche hora española y llegó, tras la parada en Londres, a las siete de la tarde de ayer. En la maleta, prendas básicas. Sólo podían traer 15 kilos.

Sus padres la han notado «apagadilla, porque se ha tenido que venir para aquí» sin su marido, que viajará a España en cuanto China abra las fronteras. La pareja vive al otro lado del río Yangtsé, en el distrito de Wuchang, lejos del foco original de la infección y en su encierro por las continuas alertas agradecieron el «buen surtido de chorizo casero y cecina» que se llevaron del pueblo en su visita del pasado mes de septiembre.

El matrimonio había adquirido una vivienda en la provincia de León para trasladarse a vivir en ella dentro de un par de meses. Dácil nació en Canarias, pero se trasladó siendo niña a León, donde estableció fuertes vínculos. La profesión de su padre trajo a la familia primero hasta la provincia y después a Pekín. Su familia regresó de Asia a los tres años, pero ella, que había conocido en el gimnasio al que hoy es su marido, optó por quedarse. Juntos se mudaron a Wuhan hace un par de años en busca de oportunidades.

Naitian es graduado en ingeniería química, pero se ha visto obligado a realizar todo tipo de trabajos para salir adelante en su país, desde camarero a fotógrafo, locutor de radio y entrenador personal. Hasta que su normalidad se quebró hace unas semanas por el coronavirus se encargaba de un restaurante de hot pot o caldero mongol, una comida tradicional china, donde acudía 12 horas al día. Ella regentó un restaurante y dio clases de castellano.

En cuarentena

Los ciudadanos españoles repatriados aterrizaron llegaron después de las 20.30 horas al hospital Gómez Ulla, dependiente del Ministerio de Defensa, donde permanecerán 14 días en cuarentena. 21 personas han sido trasladados en autobús, escoltado por varios vehículos de la Policía Nacional, hasta el centro hospitalario, donde fueron recibidos por el personal médico del mismo.

Permanecerá durante 14 días en habitaciones de la planta 17 donde quedarán ingresados para su cuarentena, a pesar de que están asíntomáticos.

El Boeing 747-400 de Wamos Air que la aerolínea ha ofrecido para la repatriación de 19 ciudadanos españoles, así como otros ciudadanos británicos, polacos, chinos, daneses y noruegos, aterrizó a las 18.45 horas en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid).

Los cuatro daneses y el ciudadano noruego que viajaban en ese avión partieron anoche hacia sus países de origen en una aeronave que salió desde Torrejón de Ardoz.

El Centro Nacional de Biotecnología de España (CNB) colaborará «estrechamente» con el hospital Mount Sinai de Nueva York para conseguir una vacuna, además de terapias, para hacer frente al coronavirus, originado en la ciudad china de Wuhan.

En declaraciones a Efe, el ministro español de Ciencia, Pedro Duque, explicó ayer que el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos seleccionó «de forma directa» al laboratorio del Mount Sinai y al CNB para esta investigación.

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