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León

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Vivimos tiempos difíciles. La pandemia por el covid-19 nos ha sumergido en la incertidumbre, el miedo y la impotencia. El Sistema Nacional de Salud se vio desbordado ante una demanda imprevisible. Los profesionales de la salud, a pesar de su gran esfuerzo, se enfrentaron al colapso de su capacidad para atender a los ciudadanos.

Lo viví en primera persona, no fue fácil y sí agotador y angustioso. A pesar del miedo, permanecimos firmes en la convicción de que estaríamos con quienes sufrían y morían en la batalla contra el virus. Algunos de los fallecidos eran compañeros; su pérdida tuvo una intensidad y un dolor muy profundo. Vivimos durante meses la circunstancia de nuestra posible finitud, también con la posibilidad de contagiar a nuestras familias.

Tuvimos miedo, sí, y era directamente proporcional a la voluntad de curar y cuidar a las personas que enfermaron.

Pasada esa primera ola por el covid-19 y analizado lo vivido me pregunto qué tipo de sociedad formamos entre todos. Si es una sociedad de personas, o una simple y pobre sociedad de cetrinos individuos.

El individuo no da valor a la comunidad, no entiende más allá de su propia circunstancia. No conoce la magnanimidad de quien planta un árbol para que otro pueda beneficiarse de su sombra. Ve sólo su presente, su necesidad, aunque sea su propio futuro lo que destroza. El individuo es de mirada corta y ruin.

El concepto de persona es su opuesto. La persona es capaz de recortar su beneficio para ampliar el bienestar social. Las comunidades en que las personas tienen más presencia que los individuos son prósperas, solidarias, estables y saludables.

Quisiera que mi comunidad tuviera más personas que individuos. Quisiera ciudadanos implicados en una perspectiva del cuidado, ciudadanos con actitud para afrontar la pandemia que estamos viviendo, para frenarla.

Como profesional es demoledor ver el comportamiento insolidario de los ciudadanos-individuo, provocan inseguridad e incertidumbre.

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Necesitamos a los ciudadanos-persona; los únicos que suman en tiempos difíciles. Con ellos la suma del todo social será mucho más que la suma de sus partes; saldremos reforzados y antes de esta pandemia.