El libro «Castillo de Ponferrada» que Diario de León regalará en fascículos a partir del domingo supera algunos de los mitos más arraigados de la fortaleza y crea otros nuevos como el conde de Lemos
Una obra que rompe mitos
El libro «Castillo de Ponferrada» viene a llen
Edward Cooper, en su estudio sobre los castillos de la Corona de Castilla dijo del de Ponferrada: «Sigue siendo el castillo del misterio, debido a la aparente impotencia de los organismos responsables para hacer una excavación del lugar, la deliberada falsificación de las muestras epigráficas y la inclinación de la mentalidad provinciana a preferir la mitificación a la investigación». Cuando en el 94 se iniciaron los estudios y obras del castillo, los investigadores constataron, precisamente, la gran cantidad de mitos existentes sobre la fortaleza y la falta de estudios relativos a sus avatares más recientes. «En la investigación histórica no hay nada definitivo, pero este libro es un paso muy importante apoyado en documentaciones inéditas, pacientes estudios y un importante trabajo de excavación», dijo uno de los autores, el arquitecto que ha dirigido la rehabilitación del recinto, Fernando Cobos. Con más de cien documentos inéditos y gran cantidad de información, además de decenas de fotografías, dibujos, gráficos e infografías, el libro es toda una joya. «Es casi una novela. No queríamos hacer un ladrillo, por eso hay cientos de ilustraciones explicativas y muchísimas ventanas con documentos y extractos. Es un libro que entra por los ojos. El lector científico tiene un apartado de notas y documentación importante», señaló Cobos. Y por el contrario, alguien sin apenas preparación también puede entender como era el castillo simplemente ojeándolo. Incluso, el hecho de que se distribuya en fascículos semanales servirá para que los lectores puedan leerlos de forma reposada. Además, fruto de su profundo rigor, la obra ha superado varios mitos -algunos muy arraigados- y seguramente contribuirá a crear alguno nuevo, que no se conocía. Así, uno de los mitos más enraizados es la paternidad templaria del recinto. ¿El Temple estuvo en el castillo?. Sí, pero su relación es mucho menos estrecha de lo que se cree. Además, contrariamente a lo que se piensa -por documentos que fueron mal leidos- el maestre del Temple no fue tenente de la fortaleza. Quien realmente «hizo» el castillo fue Pedro Álvarez Osorio, conde de Lemos. Un personaje casi novelesco que sí reúne, como explica el libro, las condiciones para convertirse en un auténtico mito. Guerrero y poeta, hombre de educación refinada que incluso trajo de Valencia azulejos para embellecer el austero castillo, llegó a raptar del convento a su mujer y luchar contra su propio hijo. Todo un personaje.