Diario de León

Un brezo leonés, vigía del cambio climático

La especie ‘Calluna Vulgaris’,

Carmen Tapia
León

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Los brezales representativos del sur de la Cordillera Cantábrica presentes en la provincia de León en La Majúa, San Isidro, Vegarada y Tarna se ha convertido en un laboratorio de estudio que ayuda a los científicos a entender cómo los procesos de cambio climático y de cambio global afectan al funcionamiento de los ecosistemas terrestres. Los científicos del grupo de Investigación Consolidado de Ecología Aplicada y Teledetección dirigido por la catedrática de Ecología de la Universidad de León, Leonor Calvo Galván, estudia el ciclo vital de la Calluna Vulgaris , una especie dominante de los brezales húmedos de la montaña del norte de Europa que tiene en el norte su extensión más al sur de la península ibérica. Más abajo no existen ejemplares de este tipo. Esta singularidad geográfica única en España ha llamado la atención de los investigadores del cambio climático ya que esta especie está situada por encima de los 1.500 metros de altitud en la Cordillera Cantábrica para poder compensar las condiciones ambientales. En el centro de Europa prosperan en altitudes más altas. «Estas comunidades de brezal húmedo están reconocidas por las Unión Europea como un hábitat de elevado interés de conservación por la vegetación que albergan y la fauna asociada», explica la catedrática de Ecología de la Universidad de León, Leonor Calvo Galván.

Los brezales de esta especie en León crecen geográficamente al límite de su área de expansión, ya que las condiciones climáticas más al sur hacen inviable su desarrollo. «Esta característica hace que, desde un punto de vista funcional, sean muy sensibles a muchos cambios, entre ellos el cambio climático y las deposiciones atmosféricas de nitrógeno»,. El nitrógeno es una amenaza para la biodiversidad y para los ecosistemas naturales.

Los estudios que lleva a cabo el grupo de investigación de Ecología Aplicada y Telede tección de la Universidad de León demuestran que desde los años 90 del siglo pasado hasta la actualidad las manchas de este tipo de comunidades, características de la especie que crece en León, han disminuido su tamaño y que, desde hace 15 años, se produce un adelanto en el inicio de la floración y un retraso en el final de este ciclo. «Es decir, que se ha ampliado el periodo de floración y fructificación. Esto puede afectar a la dinámica de los herbívoros invertebrados que se alimentan de esta especie dominante de la comunidad, como es Lochemaea sauralis, el escarabajo del brezo, que es una especie monófaga que se alimenta de la especia Calluna Vulgaris. En definitiva, que el cambio climático, que afecta al ciclo vital de las plantas, condiciona el funcionamiento de las plantas, condiciona el funcionamiento de los animales que están por encima en la cadena trófica, es decir, los herbívoros que se alimentan de estas plantas, provocando en la mayoría de los casos desajusten funcionales en las redes tróficas».

Leonor Calvo, en una expedición para estudiar la fauna silvestre. DL

Un brezal en el puerto de San Isidro. DL

Cambio global

Las deposiciones de nitrógeno provoca cambios en su composición. «Estos brezales sufren otro problema asociado al cambio global, y es el aumento de las deposiciones atmosféricas de nitrógeno. Los brezales húmedos dominados por Calluna Vulgaris son de forma natural pobres en nutrientes. Cuando de forma exógena se añade nitrógeno provoca cambios de composición, estructura y funcionamiento, incluso mucho más importantes que los asociados al cambio climático», asegura Leonor Calvo. «Nosotros hemos encontrado estos cambios significativos en el ciclo del nitrógeno y del fósforo, y asociados a esto, alteraciones en la composición de la fauna de invertebrados de estas comunidades». Después de muchos años recibiendo cargas altas de este elemento químico contaminante, las plantas del brezo analizado sufren fenómenos de exfoliación masiva y, por tanto, su debilitación frente a otras perturbaciones e incluso su muerte.

Los cambios
Manchas más pequeñas, adelanto de la floración y pérdida de nutrientes para los insectos

En los invertebrados
El cambio en esta especie condiciona el funcionamiento de los escarabajos del brezo

«Hemos encontrado que aumenta el contenido de nitrógeno en los brotes de Calluna Vulgaris, lo que afecta también al alimento que reciben los herbívoros invertebrados que comen de esta planta». Estas alteraciones afectan especialmente a los brezales que tienen más de 40 ó 50 años. Lo que los científicos han observado también es que los más jóvenes tienen capacidad de adaptación al cambio. «Esto significa que se debería intentar mantener los usos tradicionales de los brezales, asociados al pastoreo, lo que hace que podamos ver, a escala de paisaje, mosaicos de brezales de diferente edad, lo que garantiza su conservación».

Los brezales húmedos de Calluna Vulgaris del sur de la Cordillera Cantábrica en la provincia de León se han convertido en una laboratorio que ayuda a los científicos a entender el cambio global «y nos ofrecen los conocimientos necesarios para definir las mejores estrategias de gestión con la finalidad de conservarlos», propone Leonor Calvo.

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