Julio Ferreras: «Hay que educar deleitando»

El profesor y músico leonés presenta hoy en Sierra Pambley su nuevo libro sobre educación, prologado por José Mª Merino

Julio Ferreras en una foto de archivo. DL

León

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El profesor y músico leonés Julio Ferreras reivindica en su nuevo libro la educación integral y holística que debe sustituir a la actual «mecanicista y materialista». «Es la educación del futuro y del presente en las sociedades avanzadas», señala al reivindicar una labor educadora que se focalice en «todos los aspectos del ser humano», incluida la dimensión espiritual.

Manual del educador holístico. El educador en el siglo XXI se presenta este lunes a las 19.30 horas en la Fundación Sierra Pambley. El autor estará acompañado por el escritor y académico dela RAE José María Merino, que firma el prólogo, así como por el profesor Enrique Javier Gutiérrez, de la Facultad de Educación de la Universidad de León.

La primera parte del libro define la Educación Integral y Holística como un nuevo paradigma «con el fin de servir al ser humano, no al sistema político-económico». Los objetivos de esta educación son el desarrollo de la autoconciencia, la formación del carácter, el estímulo de la creatividad, la responsabilidad «social y planetaria», ecologista y coeducativa.

El término ‘educación integral’ se centra en lo físico, emocional, cognitivo y social, sin hacer ninguna alusión, al menos directamente, a otros diversos aspectos, como lo espiritual, lo cósmico, etc» y «tiende a considerar a la persona humana más bien como individuo aislado», señala el autor. «En cambio, el término «educación holística», además de incluir esos cuatro aspectos (físico, emocional, cognitivo y social), considera al individuo unido a todos y cada uno de los seres humanos, incluso el cosmos, formando una totalidad, en la que los aspectos planetario y espiritual están siempre presentes».

La educación holística está presidida por lo que este docente jubilado denomina «las seis maravillas: el juego, el canto, el cuento, el dibujo, el movimiento y la naturaleza». «El niño tiene que estar envuelto en estas seis maravillas en casa y en el colegio».

«El canto es fundamental, los cuentos les encantan a los niños, el movimiento es imprescindible. hay que dejar a los niños que se muevan, no pueden estar sentados una hora en una silla y la naturaleza es vital y al niño le chifla». sostiene. En definitiva, Julio Ferreras reivindica «educar deleitando» frente al viejo dicho, que aún impregna muchas mentalidades, de «la letra con sangre entra».

Otro apartado importante que trata en el libro es «la escuela de padres». «Es un aspecto vital; los padres son fundamentales y padres y educadores tienen que ir de la mano, no enfrentados», subraya.

Como explica José María Merino en el prólogo, los fundamentos pedagógicos de la Educación Holística están en tradiciones orientales, como el Yoga y el Budismo, el espíritu socrático y platónico, o la llamada ‘Filosofía Perenne’. El libro cuenta con una extensa bibliografía y documentos de organismos internacionales a favor de este nuevo «paradigma educativo holístico», muy determinado por la conciencia de la física cuántica.

Ferreras está convencido de que su obra, de ser tenida en cuenta, será una aportación muy útil a que la educación holística, hoy restringida a tradiciones pedagógicas, como Montesori o Waldorf, «se pueda aplicar en todos los centros». «Vivimos en un mundo separatista y la educación holística produce armonía y seres más unidos». La educación, sostiene Ferreras, debe operar un cambio «en el fondo de la visión del mundo».

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«El educador es lo que el médico a la medicina», añade el autor al reclamar esta figura como especialista. Para ello hay que empezar a formar educadores, tema al que el libro dedica un extenso capítulo. «Ha cambiado el término, pero no el contenido», señala en relación con la formación del profesorado y también con las numerosas leyes que cambian el rumbo de la educación.