EL ÉXODO AUMENTÓ TRAS LAS ELECCIONES DEL 28 DE JULIO
Venezolanos en León: «Tras las elecciones de julio el éxodo ha aumentado y vendrán muchos más"
Nace una asociación para «acoger y orientar»: «Después del 10 de enero la diáspora de venezolanos va a subir"

Lino Francisco Valderrama Tosta, Anaida Colmenares Altuve y Tirso Alfonso González, ayer en León. ÁNGELOPEZ
Casi la mitad de los mil venezolanos empadronados en la ciudad de León han llegado en el último año, principalmente desde el 28 de julio, fecha en la que se celebraron las disputadas elecciones presidenciales en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) otorgó el triunfo a Nicolás Maduro (con denuncias de pucherazo electoral), mientras que el opositor, Edmundo González Urrutia (exiliado en España) reivindica la victoria. El éxodo de venezolanos «que huyen de un narcoestado que ha secuestrado a la población», como define la situación la recién creada Asociación de Venezolanos Integrados en León (asovenle@gmail.com), ha llevado a esta población emigrada a movilizarse para «acoger y asesorar» a los compatriotas que llegan «en una situación bastante complicada». Ante el temor de que a partir del 10 de enero la diáspora de venezolanos aumenten «hemos acelerado los trámites».
En la provincia de León están empadronados más de 4.000 venezolanos. Lino Francisco Valderrama Tosta, Tirso Alfonso González y Anaida Colmenares Altuve son las caras visibles de esta nueva asociación, de la que forman parte ya más de 600 personas de León. «En este último año están llegando personas en situaciones bastante complicadas y eso nos generó mucha alarma y empezamos a buscar soluciones para recaudar unos euritos y poder ayudar a esta gente. No saben a dónde dirigirse ni dónde buscar ayuda, ni los pasos que tienen que hacer para integrarse y conseguir el asilo». La situación en Venezuela se agudizó en el mes de julio, después de las elecciones. «Entran como turistas. Sobrevivir en Venezuela es muy complejo. La gente se va caminando por la selva de Dairen, entre Colombia y Panamá, que es como irse desde aquí a Alemania, pero por una selva amazónica, que es muy peligrosa porque en esa zona hay muchos guerrilleros, narcotraficantes, secuestran a las personas y violan las mujeres y a los niños. Tienen que atravesar un río muy peligroso y muchas personas mueren porque se los lleva la corriente. La gente se arriesga porque la situación que se vive en Venezuela es desesperada».
A poco menos de un mes de la toma de posesión del presidente de Venezuela para el periodo 2025-2031, Nicolás Maduro y Edmundo González han anunciado proclamarse presidentes. «Es una fecha clave. Conforme a la Constitución, el presidente electo debe jurametarse en el cargo. El presidente electo, conforme a las actas que se recopilaron y que conoce la comunidad internacional, es Edmundo González. Maduro no reconoce el resultado electoral, pero como ostenta el poder desde que Chávez en 2012 lo nombró su sucesor, como si fuera un emperador, y tiene toda una estructura en la que se soporta. No quiere dejar el poder». Por eso, los venezolanos temen que a partir del 10 de enero la diáspora venezolana aumente, «que la situación empeore», lo que provocó que aceleraran una asociación oficialmente constituida en León hace tres semanas «pero que lleva mucho más tiempo ayudando a venezolanos necesitados en León».
Tirso Alfonso, presidente de la asociación, describe experiencias complicadas de familias «sobre todo las que llegan con niños, que se les acaba el dinero, algunos son estafados y terminan en situación de calle. Hemos recogido a una familia que estaba en la estación de autobuses sin tener dónde ir a dormir con los niños».
300 venezolanos «en el vacío»
Alrededor de 300 venezolanos viven en León «en una situación de vacío», que es como la define Tirso Alfonso. «A veces pasan meses hasta que te cogen el teléfono para hacer una petición de solicitud de asilo. Sólo está disponible los viernes a unas horas muy concretas y está siempre saturado, es complicado que tengas línea. En este tiempo las personas no tienen un lugar en el que empadronarse, ni pueden empezar su proceso de integración. Una vez que le cogen el teléfono y solicitan el asilo, ya hay organizaciones como Accem, San Juan de Dios o Cruz Roja que se ocupan, pero hasta entonces se viven situaciones muy complicadas».
Esta es una de las razones por las que la Familia Vicenciana de las Hijas de la Caridad de León ha abierto dos pisos para acoger a dos familias venezolanas y una mexicana con seis menores entre las dos, y otros dos en camino. La nueva asociación calcula que la mitad de las personas que acuden al comedor social de Asleca son de origen venezolano. «No queremos nada regalado. La idea es que devuelvan el dinero cuando trabajen. Muchos son abogados y buenos profesionales que han tenido que huir del país. Sabemos que si los deportan en cuando lleguen a Venezuela los meten en la cárcel».