El 10% de leoneses con VIH se trata con terapia inyectable
«Las nuevas terapias producen carga viral indetectable, mejoran el pronóstico y cortan el contagio», afirma el doctor Guerra

Marta Cuesta, José Guerra, Yessica Daniela Campaz y David Bermejo
Hace cuarenta años contagiarse de VIH era sinónimo de muerte. «En la actualidad, la expectativa de vida de una persona con VIH es similar a la de la población general», asegura el doctor José Manuel Guerra Laso, internista del Caule que trata a pacientes con el virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida, desde que llegó por primera vez al servicio en 1994.
Alrededor de 600 personas contagiadas son atendidas en este servicio en la actualidad. Durante muchos años, el tratamiento estándar, con la combinación de tres principios activos, ha ido ganando vida para estos pacientes.
«Las nuevas terapias están consiguiendo que la carga viral sea indetectable, lo que mejora el pronóstico de los pacientes y además tiene la ventaja de que no contagian», señala el doctor Guerra.
Las investigaciones han demostrado que la combinación de dos fármacos puede ser tan eficaz como la de tres. «Si se consigue el mismo resultado, supone la ventaja de menos carga para el paciente y ahorro en fármacos», precisa el médico. Más recientemente, se se ha producido un cambio que «va a ser el futuro», añade en referencia a los fármacos en formato de inyecciones que se podrán pautar cada seis meses de forma subcutánea. «Es el inicio de una nueva estrategia con más fármacos y más alternativas» para tratar el VIH.
Alrededor del 10% de los pacientes del Caule son tratados con la primera terapia inyectable para el VIH que se pauta de forma bimensual (con los principios activos de cabotegravir y rilpivirina). «No son para todas las personas, hay que buscar el candidato adecuado», señala el especialista. «Los pacientes eligen», puntualiza. Personas que temen olvidarse de tomar la pastilla o que sienten reparo de tomarla en presencia de familia o amigos y lo hacen a escondidas son los principales perfiles de las personas que optan por las nuevas terapias. Otras personas prefieren mantener el tratamiento estándar.
«Los tratamientos del VIH son dinámicos y siguen apareciendo novedades», apunta el médico. La revista Science ha catapultado como descubrimiento del año el lenacapavir como uno de los diez hallazgos científicos del 2024. Este fármaco inyectable cada seis meses está restringido a casos muy severos de resistencia por su alto coste.
El doctor Guerra participó en la mesa redonda «Transformaciones en la respuesta al VIH. Desde la prevención al tratamiento» organizada por Cruz Roja en la Universidad de León en el marco de la exposición «20 años en campañas de Cruz Roja» con motivo del Día Mundial de la Respuesta ante el VIH y el sida y moderada por la coordinadora provincial, Marta Cuesta Martínez.
Una iniciativa con la que se pretende incidir en el valor de la comunicación entre el nivel asistencial y científico y el trabajo extrahospitalario y de las oenegés en la que también intervinieron Yessica Daniela Campaz Landazábal, del centro de atención a drogodependientes de Cruz Roja, y el profesor de la ULE David Bermejo Martínez, especialista en enfermería familiar y comunitaria.
En el debate se puso de manifiesto que el estigma del sida y el vih sigue vigente pese a los avances en los tratamientos y las campañas de sensibilización. «Estamos mejor de lo que estábamos en los años 80 o 90, pero sigue habiendo estigma», coincidieron las diferentes voces. En el debates se reflejó: «¿Llevaría usted a su hijo al colegio junto a un niño que estuviera infectado?», preguntaron desde el público.
Desde Cruz Roja se hizo hincapié en la prevención desde edades tempranas, tanto para evitar contagios en las nuevas generaciones como para erradicar el estigma. Unas campañas que se han querido trasladar al mundo adulto y que tienen el reto de «adaptarse a los nuevos canales de comunicación porque la población está sobresaturada», señaló Marta Cuesta. El voluntariado joven ha puesto en marcha un servicio multicanal en redes sociales, donde las personas pueden plantear sus dudas.
En el ámbito asistencial, además de la atención específica a la población drogodependiente también se coordinan con el Hospital para el acceso a los tratamientos y el apoyo a las familias que, en muchas ocasiones, no saben cómo afrontar la situación.
Los contagios por VIH han bajado pero siguen siendo un riesgo y una realidad. En 2023 se han notificado 87 nuevos casos en Castilla y León, con una tasa de incidencia de 3,95 por 100.000 habitantes. Burgos y León son las provincias que presentan la mayor tasa de incidencia, con 5,88 por 100.000 habitantes y 5,35/100.000, seguidas de Segovia, con una tasa por encima de 4,51/100.000.