Fentanilo: la Agencia Española del Medicamento avisa a médicos, enfermeras y farmacéuticos del abuso del letal analgésico
La agencia ha elaborado materiales comunes de prevención de riesgos asociados al fentanilo, el analgésico de uso oncológico que más muertes provoca en EE UU por sobredosis

El fentanilo, el opioide más temido.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha lanzado una importante advertencia a los profesionales sanitarios sobre el uso y abuso del fentanilo, un potente analgésico opioide que se ha convertido en un grave problema de salud pública en algunos países. Esta alerta se incluye en el Boletín sobre Seguridad de Medicamentos de Uso Humano del mes de noviembre, donde se detallan las últimas actualizaciones de seguridad basadas en datos de farmacovigilancia de medicamentos comercializados en España.
El fentanilo, utilizado principalmente para el tratamiento del dolor irruptivo en pacientes oncológicos, ha sido objeto de especial atención debido a su alto potencial de abuso y adicción. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha convertido en el analgésico que más muertes provoca actualmente. Ante esta situación, la AEMPS ha elaborado una serie de materiales de prevención de riesgos dirigidos tanto a profesionales sanitarios como a pacientes.
Para los médicos y farmacéuticos, se han desarrollado guías específicas que subrayan la importancia de una prescripción y dispensación responsables. Estas guías hacen hincapié en la necesidad de seleccionar cuidadosamente a los pacientes candidatos a recibir fentanilo, siguiendo estrictamente las indicaciones recogidas en la ficha técnica del medicamento.
Los pacientes y cuidadores, por su parte, disponen ahora de una guía detallada, así como de instrucciones específicas para el uso correcto de las diferentes presentaciones de fentanilo, incluyendo comprimidos con aplicador, comprimidos bucales, película bucal y pulverizador nasal. Estos materiales buscan garantizar un uso seguro y eficaz del medicamento, minimizando los riesgos asociados.

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Supervisión médica y estrategia de tratamiento
La AEMPS subraya que el tratamiento con fentanilo debe ser instaurado y seguido bajo la supervisión de un médico con experiencia en el uso de opioides en pacientes oncológicos. Se hace especial énfasis en la transición del paciente del hospital a la atención domiciliaria, un momento crítico que requiere una vigilancia estrecha.
Antes de iniciar el tratamiento, los médicos deben establecer con el paciente una estrategia clara que incluya la duración, los objetivos y un plan para la interrupción del tratamiento. Esta planificación debe realizarse de acuerdo con las pautas establecidas para el tratamiento del dolor.
Durante el curso del tratamiento, se recomienda mantener un contacto frecuente entre el médico y el paciente. Estos encuentros son fundamentales para evaluar la necesidad de continuar con el tratamiento, considerar su interrupción o ajustar las dosis según sea necesario. La agencia advierte que, en caso de no lograr un control adecuado del dolor, se debe considerar la posibilidad de hiperalgesia, tolerancia o progresión de la enfermedad subyacente.

El abuso de fentanilo como droga lúdica está provocando muertes por decenas.
Uso adecuado y prevención del abuso
El fentanilo está indicado específicamente para el tratamiento del dolor irruptivo en pacientes adultos que ya reciben tratamiento de mantenimiento con otros opioides para su dolor persistente asociado al cáncer. El dolor irruptivo se caracteriza por ser repentino y de corta duración, generalmente entre 15 y 30 minutos, aunque puede extenderse hasta una hora.
La AEMPS hace hincapié en la importancia de reconocer los signos de dependencia y adicción. Entre estos se incluyen la necesidad de aumentar la dosis, el uso del medicamento por motivos distintos a los prescritos, intentos fallidos de dejar o controlar su uso, y la aparición de síntomas de abstinencia al interrumpir el tratamiento.
El uso indebido del fentanilo puede tener graves consecuencias. Se define como la utilización inapropiada e intencionada del medicamento, lo que incluye tomar dosis excesivas por episodio de dolor o usar el producto con demasiada frecuencia. El abuso prolongado puede llevar al desarrollo de un trastorno por consumo de opioides (TCO), una condición que afecta significativamente la calidad de vida del paciente y puede resultar en sobredosis o muerte.
Papel crucial de los profesionales sanitarios
Los profesionales sanitarios desempeñan un papel fundamental en la prevención del abuso y mal uso del fentanilo. La AEMPS insta a los médicos y farmacéuticos a estar atentos a los signos que indiquen que un paciente no está utilizando el producto según lo prescrito. Además, se recomienda educar a los pacientes sobre los riesgos de abuso, uso indebido y adicción asociados al citrato de fentanilo.
La agencia también recuerda a los profesionales sanitarios la importancia de notificar las sospechas de reacciones adversas. Estas notificaciones son cruciales para actualizar la información de seguridad de los medicamentos y, en consecuencia, minimizar sus riesgos.
Criterios de diagnóstico del trastorno por consumo de opioides
El trastorno por consumo de opioides se diagnostica basándose en una serie de criterios que incluyen:
- Consumo excesivo de opioides
- Incapacidad para reducir el consumo
- Necesidad imperiosa de consumirlos
- Efectos negativos en el trabajo, el hogar o la vida social
- Consumo en situaciones peligrosas
- Consumo a pesar de conocer los efectos negativos
- Desarrollo de tolerancia
- Aparición de síntomas de abstinencia
- La gravedad del trastorno se determina en función de la cantidad de criterios que cumple el paciente. Los profesionales sanitarios deben estar atentos a estos signos y supervisar a los pacientes para detectar comportamientos que indiquen una búsqueda de drogas, como solicitudes frecuentes de nuevas recetas.