INVESTIGACIÓN
Negatividad, estrés y angustia aceleran la demencia
Un estudio muestra que las características psicológicas específicas de cada perfil pueden desarrollar deterioro cerebral y afectar a la calidad del sueño

Los pensamientos negativos y las dificultades para ver el lado positivo de la vida aumentan el deterioro cognitivo. Graehawk /pixabay
Un estudio internacional ha identificado tres perfiles psicológicos que permiten determinar la evolución de la salud mental, cognitiva y cerebral en el envejecimiento y abrir nuevas vías para diseñar estrategias de prevención personalizadas. El hecho de tener pensamientos negativos repetitivos, la tendencia a experimentar angustia y el estrés percibido se asocian con mayor riesgo, mientras que tener un sentido de propósito vital o la autorreflexión serían factores de protección frente a este declive, informa Efe.
La investigación, que ha analizado a más de mil personas adultas de mediana edad y personas mayores, cuenta con la participación de la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto Guttman y se ha publicado en la revista Nature Mental Health. Según indica la UB en un comunicado este lunes, el estudio muestra que las características psicológicas específicas de cada perfil podrían influir en el riesgo de desarrollar demencia, así como en aspectos como la velocidad de deterioro cerebral y la calidad del sueño.
De hecho, subrayan que «los resultados de este estudio evidencian la necesidad de realizar evaluaciones psicológicas integrales de los pacientes para identificar los diferentes perfiles psicológicos y, así, poder implementar estrategias de cambio de comportamiento más específicas y adaptadas a cada individuo».
En este estudio el equipo examinó si estos factores se combinan en perfiles psicológicos similares en dos cohortes independientes, con personas adultas de mediana edad y personas mayores sin deterioro cognitivo. Se analizó cómo la pertenencia a cada uno de estos perfiles se relaciona con indicadores de salud mental, cognición, estilo de vida e integridad cerebral, así como con la evolución cognitiva y del atrofia cerebral a lo largo del tiempo. Bartrés-Faz destaca que «hasta ahora los factores psicológicos de riesgo y protección se han examinado casi exclusivamente de forma independiente y que este enfoque es limitado, ya que las características psicológicas no existen de forma aislada».
Salud mental
Los resultados muestran que tener un perfil psicológico «bien equilibrado» se relaciona con una mejor salud cognitiva y mental. Por otro lado, un perfil psicológico con «niveles bajos de características protectoras» se relaciona con una peor cognición, especialmente en las personas mayores, una atrofia cerebral más acentuada y menos adherencia a un estilo de vida saludable.
Por último, el tercer perfil identificado está caracterizado por «altos niveles psicológicos negativos o de riesgo y puede aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y demencia a través de una vía psicoafectiva, que incluye la expresión de síntomas como la depresión, la ansiedad, quejas cognitivas, soledad y trastornos del sueño»