TÉCNICAS DE FECUNDACIÓN
Casi 300 leoneses protegen su fertilidad con vitrificación
El 30% de las inseminaciones realizadas en el Centro Ginecológico HM San Francisco se hacen a mujeres solas que optan por este proceso para ser madres

Instalaciones del laboratorio del Centro Ginecológico de HM San Francisco. DANIEL
Salud sexual y reproductiva en redes
Casi la mitad de las españolas (48%) se informan sobre salud sexual y reproductiva en redes sociales, aunque aún hay un 25 por ciento que emplea para ello medios convencionales, según recoge el X estudio ‘Conocimientos y hábitos de la fertilidad de las mujeres’, realizado por las clínicas Ginefiv en 2024 a partir de una encuesta entre mujeres españolas de 19 a 47 años. Estudios anteriores ya habían destacado esta tendencia de la población a recurrir a las redes sociales como fuentes de información en temas sanitarios, tal y como apunta un artículo publicado en la Revista Española de Salud Pública el pasado año. Los expertos indican que lo más habitual es informarse a través de ‘influencers’ especializados en el tema. «Estas cifras pueden significar que las mujeres están buscando también otras fuentes para informarse sobre temas cruciales como la salud sexual y reproductiva», afirma el director médico de Ginemed y Ginefiv, Joaquín Llácer.
Cerca de 2.000 óvulos vitrificados pertenecientes a doscientas mujeres de León y semen congelado de cien pacientes leoneses están preservados en el Centro Ginecológico de HM San Francisco de León desde 2015, año en el que se empezó a informatizar la gestión de las historias clínicas.
La embrióloga del centro, Elsi Suárez, asegura que los hombres congelan semen tras someterse a tratamientos oncológicos, después de realizar una biopsia de testículo, muestras patológicas en las que el día de la extracción de los ovocitos de las mujeres los profesionales dudan que puedan encontrar espermatozoides de buena calidad o problemas en las eyaculaciones, antes de realizar una vasectomía, por tratamientos quirúrgicos que puedan comprometer la fertilidad una vez realizados, como puede ser un varicocele (dilatación de las venas dentro de la piel flácida que sostiene los testículos), o previos a un tratamiento de reproducción humana asistida.
Por su parte, las mujeres vitrifican ovocitos por tratamientos oncológicos, sobre todo por cáncer de mama y linfomas, o por otras patologías ginecológicas como puede ser la endometriosis. «Pero la causa más común de las mujeres para vitrificar los óvulos es por el deseo de aplazar la maternidad». La embrióloga destaca que en el último año, los ciclos con ovocitos congelados han supuesto un 2% del total de los tratamientos de fecundación «in vitro» realizados en el centro. «Este dato nos indica que el número de embarazos y niños nacidos está en relación con el número de ciclos realizados».
El porcentaje de leonesas que optan por congelar sus óvulos para posponer la maternidad ha aumentado en un 40% en el último año. Cada vez se solicita más esta opción», asegura la embrióloga del centro.
«El proceso para la preservación de ovocitos y la preservación de semen es distinto. La preservación de ovocitos es similar a lo que sería un ciclo de Fecundación in Vitro (FIV), pero sin llegar a generar embriones», destaca la endocrinóloga del centro. «Supone una estimulación ovárica con sus controles ecográficos y hormonales que, aunque varía de unas mujeres a otras, su duración es de entre 12 y 14 días. Los ovocitos se extraen de los ovarios por punción con control ecográfico bajo sedación». Tras este procedimiento, los ovocitos son vitrificados (congelados) y almacenados en tanques en el centro para que sean utilizados en el momento elegido.
Por su parte, la preservación de espermatozoides supone un proceso más sencillo. El varón recoge una muestra (o más si fuera necesario) y se congela en dosis que al igual que los ovocitos se mantienen almacenados en el centro. «Como es de suponer, el precio de cada uno de los dos procesos es diferente. Es más costosa la vitrificación de los óvulos», asegura esta especialista.
La Ley
La Ley 14/2006 de 26 de mayo marca el tiempo que pueden estar congelados tanto los óvulos como el semen para las técnicas de reproducción asistida. En el caso de los espermatozoides. «En caso de los espermatozoides pueden ser destruidos en el momento en el que el paciente lo desee firmando un consentimiento, pero en el de los ovocitos la ley indica que solo se puede cesar el mantenimiento de los mismos una vez finalizada la vida fértil de la mujer y ha de presentar informes médicos que así lo acrediten. Se podría cesar también si hubiera algún problema de salud que contraindicara el embarazo».
El porcentaje de ciclos realizados a los pacientes con ovocitos previamente vitrificados es «significativamente» inferior a los realizados con ovocitos frescos. «El tiempo no afecta a la calidad», asegura Elsi Suárez.
El Centro Ginecológico de HM San Francisco no dispone de Banco de Semen y recurre a otros centros para las dosis para los tratamientos. «Pero sí disponemos de un programa de donación de ovocitos que se realiza en fresco y con una receptora asignada. Los ciclos de recepción de ovocitos suponen un 22% del total realizado con alrededor de un 70% de tasa de embarazo por ciclo». A la donación de semen recurren en su mayoría mujeres solas para ser madres, que representan un 30% de las inseminaciones realizadas en el centro.
Falta investigación
Los especialistas consideran que tras el consentimiento de los donantes y cumplidos los requisitos establecidos para su conservación «lo ideal» sería destinarlos para investigación, pero en España no existe ahora ningún proyecto con embriones ni ovocitos. «Hace años se abrió un estudio para investigar los cánceres infantiles».