A CARRERAS EN UNA SILLA ADAPTADA
Mario Fernández, un niño con parálisis cerebral, participa en la media maratón de León
'El hilo verde' es un libro solidario que narra la épica de una familia gallega que participa hoy en la media maratón de León con su hijo adoptado con parálisis cerebral, con el apoyo de un grupo de diez voluntarios de la asociación 'Empujando sonrisas'. En el grupo irá también Pedro, un joven de 22 años con la misma afectación.

Mario y el equipo de ‘Empujando sonrisas’ estarán hoy en la media maratón de León.
Mario Henok Fernández nació en Etiopía. Su familia gallega lo adoptó a los cuatro meses de vida y al poco tiempo de estar integrado en el hogar los médicos le detectaron una parálisis cerebral. Ahora tiene 11 años y es el protagonista principal de El hilo verde el libro que se presentó ayer en León escrito su padre José Luis y su madre Paula para narrar la épica aventura que vive la familia, a la que se incorporó después Álex Tuan, otro hijo adoptado nacido en Vietnam. Hoy correrán en la media maratón de León, junto a Pedro Ramil, un joven de 22 años también con parálisis cerebral para el que las carreras significa sentirse parte de un equipo. «Pedro se levanta de la silla y puede caminar un poco. Cuando acaba la carrera va enseguida a abrazar a Mario, en el fondo le gustaría ser uno de los que empujan por su silla».
Los dos, Pedro y Mario, realizarán todo el trayecto en una silla adaptada empujada por tramos por un grupo de amigos y voluntarios de la asociación Empujando Sonrisas, que tiene como objetivo principal trabajar y dar visibilizar el deporte inclusivo. «En León hemos tenido facilidades, pero no es así en todas las carreras".
El libro es 100% solidario y lo que se recaude con la venta está destinado para la construcción de un aula polivalente a Guinea Bissau de la mano de la ONG Kumpu. El hilo verde, editado por Círculo Rojo, está a la venta en Amazon y en la librería Literatessen de León. Desde su publicación ya se han donado 4000 euros para el proyecto educativo de Guinea. «Me gustaría pensar que en mi familia esta hebra verde siempre ha existido y que simplemente nos ha hecho falta tirar un poco más de este hilo, en concreto unos 10.000 kilómetros cada vez, para reunirnos con nuestros hijos».
«En el libro contamos nuestra experiencia desde que adoptamos a Mario y el diagnóstico de su parálisis cerebral. Después de un periodo duro en el que asumimos el cambio que darían nuestras vidas, normalizamos nuestra nueva realidad. Adoptamos a un niño sin necesidades especiales, superconectado, sin apariencia de discapacidad. A los tres meses de estar en casa en A Coruña se le detectó una parálisis cerebral por una hipoxia en el nacimiento. Mario Se comunica con pantallas, que mueve con los ojos. Elige los pictogramas con lo que quiere hacer». Y lo que más le gusta es correr. «Cuando nos ve que nos ponemos las camisetas deportivas se pone muy feliz proque para él es una forma de tener estímulos y convertirse en protagonista», asegura José Luis. Esa nueva realidad incluyó en el organigrama familiar las actividades deportivas. Tanto José Luis como Paula participaban en las carreras populares y arrastraron a sus hijos a una afición que les lleva por todos los puntos de España y del extranjero».
Para participar en la media maratón de León la familia cuenta con el apoyo de diez amigos que se turnan para empujar las sillas de Mario y Pedro duante todo el recorrido. «Correr necesita de entrenamientos específicos y para empujar una silla adaptada es necesario hacer ejercicios de fuerza previos".