HORARIO DE VERANO
El cambio de hora y su efecto en la salud: esto es lo que dice la ciencia
A pesar de que el cambio horario se encuentra muy extendido, la ciencia es muy escéptica al respecto y, de hecho, según algunos estudios podría tener consecuencias en el organismo

Este sábado España vuelve al horario de verano.
Sucede indefectiblemente dos veces al año y siempre genera debates sobre si debería de acabarse con esta costumbre: El cambio de hora. En esta ocasión se va al horario de verano, que comenzará en España esta madrugada.
Como cada último fin de semana de marzo, esta noche se dormirá una hora menos, pues en la Península a las 02:00 horas los relojes tendrán que marcar la 03:00 horas; en Canarias a la 01:00 horas serán las 02:00h. Desde el mismo domingo se notará el efecto, al amanecer más pronto y anochecer más tarde.
El cambio horario es una práctica que data de la Primera Guerra Mundial y pretendía aprovechar mejor las horas de sol para reducir el consumo eléctrico.
En España, se introdujo en 1918 y se aplica permanentemente desde 1974, tras la crisis del petróleo. Con el horario de verano, y según avance los meses, los días llegarán a tener más de 15 horas de luz.
En el mundo, un tercio de los países respeta el cambio horario, la mayoría en Europa, y en los últimos años lo han suprimido Azerbaiyán, Irán, Jordania, Namibia, Rusia, Turquía o Uruguay, mientras que Egipto lo eliminó en 2011 y lo recuperó en 2014.
La opinión de la ciencia
A pesar de que el cambio horario se encuentra muy extendido, la ciencia es muy escéptica al respecto y, de hecho, según algunos estudios podría ser perjudicial.
"En el cerebro tenemos un 'reloj biológico' —el núcleo supraquiasmático— que regula los ritmos circadianos, es decir, marca las horas del día a las que deben suceder los procesos biológicos. Así, coordina el ciclo sueño-vigilia, la producción de hormonas, la expresión de genes o la actividad metabólica. La exposición a la luz es la señal que sincroniza nuestro reloj biológico: la luz al inicio del día pone nuestro reloj en modo de 'vigilia' y nos prepara para afrontar el día, mientras que la oscuridad activa el modo de «sueño» y nos invita a dormir", explica la ilustradora y científica leonesa Indira Álvarez.
En su cuenta de Instagram @comiciencia, Álvarez ha explicado a través del cómic que "cuando arranca el horario de verano, empezamos el día 1 hora antes. Esa oscuridad por la mañana y el exceso de luminosidad por la tarde-noche desincroniza y retrasa nuestro reloj biológico, lo que altera los ritmos circadianos y, en consecuencia, el ciclo sueño-vigilia".
"De hecho, el cambio al horario de verano se ha relacionado con varios efectos perjudiciales: Estamos más somnolientos: la primera noche ya dormimos una hora menos, pero, además, la desincronización hace que tendamos a despertarnos más tarde y acostarnos más tarde, por lo que nos cuesta dormir lo suficiente. Nos sentimos más irritables. Nos cuesta mantener la atención y rendimos menos en el trabajo y la escuela. Incluso parece asociarse a un mayor riesgo de infartos e ictus", recalca.
Por ello, no son pocos los que ya han pedido que suprima el cambio de hora para evitar estos daños colaterales y la ciencia tiene claro qué horario se debería mantener permanentemente y es el de invierno.
Si bien el horario de verano favorece el aprovechamiento de las horas de luz, otros científicos creen que "es mejor quedarnos como estamos, ya que el cambio de hora ayuda a adaptarnos al ritmo cambiante de las estaciones".