José Manuel del Río, prelado leonés: "León XIV va a gobernar la ciudad de Dios y de los hombres"

José Manuel del Río, en la emisión de Radio Vaticano.
El sacerdote leonés y prelado de honor de la Santa Sede, José Manuel del Río, vivió en Radio Vaticano la elección de León XIV como Papa. «Fue muy emocionante, es el tercer Papa que anuncio pero siempre es emocionante», recalcó.
Mientras Dominique Mamberti, el cardenal protodiácono, pronunciaba el ‘habemus papam’ en la plaza de San Pedro, por las ondas se escuchaba en paralelo la voz del leonés. «Es sorprendente ver que no pasa nada con 150.000 personas llenando la plaza».
Del Río valora el simbolismo del nombre elegido por Robert Prevost, León XIV, como un signo de su papado.
«Tiene mucho simbolismo. Elegir el nombre de León significa una continuidad con lo que León XIII hizo anteriormente: preocuparse por el mundo del trabajo y los derechos humanos en todos los casos", apunta.
"El papa León XIII vivió un momento histórico difícil y complejo y realizó la Rerum Novarum, que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia» y en esa misma línea contempla al agustino Prevost, que augura que será fiel a "su espíritu misionero y de unidad".
El leonés cree que el Papa dejará también su impronta de agustino: «Va a gobernar la ciudad de Dios y la ciudad de los hombres». Y como ya adelantó en sus palabras en el balcón de las bendiciones, buscará «una paz desarmada y desarmante». No duda el prelado de que "habrá una continuidad con Francisco, con su propio estilo".
Durante la transmisión en Radio Vaticano, el prelado de honor leonés recordó que en los cónclaves de Benedicto XVI y Francisco llevó un único dossier a la emisora, el de cada uno de los que fue elegido en 2005 y 2013.
Sin embargo, para esta nueva fumata "no hemos traído ningún dossier porque no se sabe nada". "El Papa que venga tendrá su estilo" y "cuando el nuevo Papa salga al balcón de las bendiciones veremos cuál es", apuntó en la emisión especial de la radio del Vaticano.
León XIV ha marcado distancia con Francisco al usar el mucete y la estola dorada y roja que rechazó su antecesor, aunque se ha presentado con zapatos negros y no rojos, como hacía Benedicto XVI. También se deja besar el anillo de Pescador, cosa que no consentía Francisco y se cree que vivirá en el Palacio Apostólico, aunque de momento está instalado en Santa Marta, como Francisco.