Las personas sordas se reivindican: "La de signos es nuestra lengua materna"
En el Día Nacional de las Lenguas de Signos denuncian la "marginación" y la "vulneración de sus derechos" e instan a la sociedad a aprender nociones básicas para facilitar la comunicación

Conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos
«Exigimos acabar con la opresión lingüística». La Asociación de Personas Sordas de León (APSL) aprovechó este viernes los actos organizados con motivo de Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas para denunciar «una realidad todavía discriminatoria» que les impide acceder en igualdad de oportundades a un empleo, a una consulta médica, a la educación, al ocio y las relaciones sociales. «Las lenguas de signos son un derecho para disfrutar de una ciudadanía plena, un ejemplo de diversidad que enriquece y construye puentes donde otros levantan muros».
Muros como los vividos por Carmen Hermoso, una persona sorda de nacimiento que se educó en el desaparecido colegio para niños sordos de Astorga. «Donde mayores barreras he encontrado ha sido en el ámbito laboral», dice con lenguaje de signos interpretados por Bárbara Tejerina, técnica de proyectos de la asociación. Hermoso esta ahora en paro, pero ha trabajado en una imprenta, en ayuda a domicilio y como celadora del Hospital. «Las personas sordas acceden a los puestos más precarizados porque no tienen muchas opciones de empleo. Las plazas para personas con discapacidad son escasas y tenemos más barreras porque las oposiciones no contemplan nuestra lengua materna, que es el lenguaje de signos. Nuestra educación ha sido oralista y no tenemos una compresión completa del lenguaje castellano Preparar una oposición en una academia privada requiere recursos económicos que no todo el mundo puede permitirse, como la contratación de un intérprete».
María José Rodríguez tiene 62 años. Para ella «es un sueño que la sociedad oyente conozca la lengua de signos, que es mi lengua natural». Pide concentrar en un centro en León la enseñanza de la lengua de signos. «Con la aprobación de la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), ahora conocida como Ley General de Discapacidad (LGD) desaparecieron los centros específicos, pero para las personas sordas no hay una integración real. La mayoría no accede a esos niveles educativos».
Oportunidades que sí se le abrieron a Nuria Alonso Fernández que nació sorda y a sus 23 años está acabando el Grado de Veterinaria. «Tuve mucha estimulación temprana desde pequeña, le agradezco mucho a mi tía toda la motivación. Mi padre y mi madre también son sordos. Yo nací sorda, pero mi hermano oye». Con la aplicación de Google meet con subtítulos ha seguido las clases en la universidad. «En lo que más carencias hay es en el cine, que solo ponen películas subtituladas los jueves en un horario determinado, o en los museos que no ofrecen audioguías en lengua de signos. Estoy muy acostumbrada a la lectura labial, por eso cuando peor lo pasé fue en la pandemia».
Tampoco hay intérpretes en los centros de salud ni en los hospitales. «Es un problema con las consultas del médico. Cuando esperan su turno para entrar las llamadas se hacen verbalmente y muchos pierden su turno aunque están allí sentados esperando».
Hay tantas lenguas de signos como países y nacionalidades. En España se habla lengua de signos en castellano, catalán y vasco. Hay tantas como idiomas.

Acto en el Ayuntamiento de León.
Conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos en León

El presidente de la asociación Luis Becker se dirige al público para leer el manifiesto.
Conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos en León

Bárbara Tejerina, técnica de la asociación interpreta el acto.
Conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos en León

Camisetas que portaban los asistentes.
Conmemoración del Día Nacional de las Lenguas de Signos en León

Actividad realizada en el Musac