PROYECTO ECOlÓGICO
Cero emisiones en el Vaticano
Instalación de nuevos sistemas de calefacción y refrigeración, y otro inteligente para la calidad del aire

Un ave sobrevuela la Plaza de San Pedro
El Vaticano presentó este lunes un proyecto de transición ecológica en varios espacios de la ciudad pontificia, con el que espera llegar a las emisiones cero de la basílica de San Pedro, gracias a la instalación de nuevos sistemas de calefacción y refrigeración, y otro inteligente para vigilar la calidad del aire dentro del templo. El proyecto de sostenibilidad «busca convertir la Basílica Vaticana, con la comunidad que la anima y los millones de peregrinos y turistas que la visitan cada año, en un hogar de impacto cero, que acoge a todos y anima a todos a crecer en humanidad", dijo el cardenal italiano Mauro Gambetti, arcipreste del templo, en una rueda de prensa.
El proyecto incluye también acciones para reducir el consumo, los residuos y el impacto ambiental, con los costes y beneficios relacionados, desde la recogida selectiva de residuos hasta las fuentes de agua para eliminar los envases de plástico y sustituir los embalajes no biodegradables.
Gambetti defendió el esfuerzo de la ciudad del Vaticano para continuar con la transición energética y denunció «fuertes resistencias, culturales, políticas y corporativas y polémicas de algunos sectores contra las regulaciones ambientales, los recortes al Pacto Verde o el gasto climático en nombre del crecimiento económico»
"Se podrían requerir formas de protesta, porque cuanto más se normaliza y se acepta pasivamente la crisis ambiental, más peligroso y urgente es abordarla", añadió. En su opinión, «es hora de demostrar la bondad y la visión de futuro de los planes climáticos oficiales».
Y explicó que «la Gobernación del Vaticano se compromete a lograr la neutralidad climática mediante el uso responsable de los recursos naturales, la implementación de proyectos orientados a la eficiencia energética y la actualización de nuestros activos tecnológicos». También de «la movilidad sostenible, la diversificación y el suministro de productos energéticos más limpios o alternativos para el transporte, la gestión de residuos y el desarrollo de proyectos futuros y concretos de reforestación”, adelantó. La Universidad Politécnica de Milán, que ha colaborado en el proyecto, propuso intervenciones de eficiencia energética y bioclimática en las plantas, sin alterar el patrimonio histórico-artístico, desde la sustitución de sistemas antiguos por bombas de calor hasta la iluminación con lámparas LED.