Diario de León

El canto de 40 años de 'Luna de lobos'

La Vecilla recrea la caída del Frente Norte y la Guerrilla para dar contexto a la novela de Julio Llamazares, con una exposición ideada y montada por la historiadora Irene García Lino

irene García Lino y Julio Llamazares.

irene García Lino y Julio Llamazares.dl

Ana Gaitero
León

Creado:

Actualizado:

‘Luna de lobos’ cumple cuarenta años y en La Vecilla han soplado las velas de su aniversario. La primera novela de Julio Llamazares (Vegamián. 1955), que ficcionó episodios legendarios de la guerrilla antifranquista en León, inspira la exposición sobre la Caída del Frente Norte y la Guerrilla, que se inauguró este sábado en el marco de la feria del libro de la capital del Curueño.

La historiadora Irene García Lino, profesora en el IES de Boñar, explica a través de cuatro personajes el por qué surgió la guerrilla. «Quería mostrar el contexto de la novela y explicar que la gente se echó al monte por algo» y no eran los bandoleros que pintó el régimen franquista.

«Lo enlazo con la guerra y con la caída del frente norte», porque al ser rotas las líneas de defensa del Ejército Republicano en la montaña leonesa, «mucha gente quería volver a sus casas y no podía,», explica. «Se decía que los que no hubieran cometido delitos de sangre no tenían nada que temer, pero pronto vieron que no era verdad», señala.

Un combatiente leal, una mujer, un falangista y un guerrillero son los personajes que cuentan ese contexto junto con documentos como cartas de prisioneros del campo de concentración de San Marcos, «con el sello que ponían con las palabras campo de concentración, para que se vea que no es un invento».

Los trajes que recrean a personajes de las milicias republicanas, mujeres, represores y guerrilleros.

Los trajes que recrean a personajes de las milicias republicanas, mujeres, represores y guerrilleros.IRENE GARCÍA LINO

El soldado republicano se presenta con mono, botas y correajes, indumentaria menos uniformada que la que se usaba en otras partes del país «porque el abstecimiento de la montaña era el que era». La mujer representa con su ropas humildes el papel clave que las mujeres tuvieron en el sostenimiento de la guerrilla; el falangista es la imagen de las fuerzas represivas, «la Guardia Civil cumplía órdenes, pero estos eran los camorristas del régimen y actuaban por su cuenta».

Para recrear a la figura del guerrillero contó con la colaboración de otro compañero historiador, Víctor Bejega. «Los guerrilleros estaban en el monte como podían pero le hemos puesto elementos militares, una pistola de cartón y botas muy gastadas», explica.

Uno de los guerrilleros y una mujer con documentos históricos.

Uno de los guerrilleros y una mujer con documentos históricos.IRENE GARCÍA LINO

La exposición, que se puede ver hasta el 8 de agosto en la Biblioteca Muncipal de La Vecilla, contó con la presencia no sólo de Julio Llamazares, que acudió a la inauguración y al coloquio a dos manos, con el director de cine, Julio Sánchez Valdés, también leonés, de La Ercina, que dirigió la película Luna de lobos al año siguiente de su publicación.

Valdés contó que «la novela me eligió a mí». Cuando estaba con el montaje de la película ‘De tripas corazón’ ya le rondaba la idea de hacer una película con la historia de los maquis. Una noche se topó con el libro de Julio Llamazares en el VIPS de Princesa y en cuatro horas lo devoró. «Eran muchas de las historias que yo había oído contar».

La película se empezó a rodar el 15 de septiembre de 1986 en León. El valle de Riaño y en concreto el pueblo de Anciles fue uno de sus escenarios principales. Con poco dinero, unos 70 millones de pesetas, la mitad de cualquier comedia, se consiguió rodar. «La película ha aguantado el tiempo, ha aguantado 40 años y creo que va a aguantar más que nosotros», dijo Sánchez Valdés.

Sellos del Consejo de Asturias y León que gobernó el territorio republicano.

Sellos del Consejo de Asturias y León que gobernó el territorio republicano.IRENE GARCÍA LINO

Julio Llamazares contó cómo lo que se iba a ser un relato se convirtió en una novela, «como quien mete la mano en una cesta de cerezas» y no puede parar de comerlas. Eran las historias con las que se había dormido de pequeño, que se habían depositado en su memoria y salían al papel con tintes de realidad y de ficción.

Una novela que no pretendía reivindicar la memoria histórica, pero que en en sí misma un acto de rescate de la «memoria silenciada». Luna de lobos nació en la calle Argensola de Madrid, donde vivía el escritor, en pleno corazón de la movida madrileña. Una novela rural en tiempos en que triunfaba lo urbano y que sin embargo tuvo un éxito inesperado, «como todas las novelas de la Guerra Civil», sentenció al poner como ejemplo el caso de La Península de las casas vacías, de Daniel Uclés.

«Es un gran honor que 40 años después se recuerde aquí», concluyó tras reivindicar «la cultura como el patrimonio de los pobres».

Los belarminos, la moneda que se acuñó en el Consejo de Asturias y León.

Los belarminos, la moneda que se acuñó en el Consejo de Asturias y León.IRENE GARCÍA LINO

tracking