Diario de León

El 75% de la prostitución en León se localiza en burdeles camuflados como clubes

In Género atendió el año pasado en Castilla y León a un total de 1.261 personas en situación de prostitución

Editorial | Las crudas realidades de la prostitución siguen ahí

Ana Gaitero
León

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Los burdeles camuflados como clubes de alterne son el principal espacio donde se consume prostitución en León. Así se desprende de la memoria de intervención de la asociación In Género en 2024 en Castilla y León.

Los datos recabados señalan que el 75,63% de los espacios donde se ejerce la prostitución son «clubes de alterne», mientras que el 22,40% se registra en pisos privados y el 15,33% en entornos públicos.

In Género atendió en la Comunidad a 1.261 personas en situación de prostitución, de las que 1.188 eran mujeres, 56 mujeres trans y 17 hombres. El 67,46% de estas personas tienen un rango de edad entre los 23 y 42 años, el 28,85% entre los 43 y 70 años y el 3,69% entre 18 y 22 años.

La mayoría de las personas que ejercen la prostitución y fueron atendidas en 2024 por esta asociación proceden del extranjero y no tienen nacionalidad española. En concreto, solo el 21,3% tiene nacionalidad española, aunque solo el 2,40% es de origen español. Las personas que ejercen la prostitución en Castilla y León son en su mayoría de origen colombiano (24,60%), seguido de la República Dominicana (21,90%), Paraguay (19,50%), Brasil (12,10%), Venezuela (5,50%), España (2,40%) y otros (14%).

Casi la mitad de estas personas (44,13%) están en situación administrativa irregular, mientras que el 47,91% tienen regularizada su estancia en España y el 7,91% están en trámite. Un 0,27% tenían visado de turista en el momento de ser atendidas. Las personas con nacionalidad española (el 21,46%) no están incluidas en esta estadística.

En cuanto al perfil de formación de las personas en situación de prostitución, se recoge que el 57,05% tienen estudios secundarios y de FP, el 40,59% estudios primarios, el 1,45 % contaban con estudios universitarios y el 0,95% carecían de estudios.

Uno de los aspectos que destaca la encuesta sociodemográfica de In Género es si las personas que están ejerciendo la prostitución tienen cargas familiares. La respuesta mayoritaria es que sí. Sólo el 14,89% no tiene familiares a su cargo, mientras que el 16,99% tiene a uno o dos familiares que dependen de sus ingresos; el 50,46% sostienen de tres a cinco familiares y hasta el 17,45% tiene a su cargo a entre 6 y 11 familiares.

En cuanto al acceso a los derechos, un 73,33% de estas personas están empadronadas frente al 22,67% que no han solicitado su incorporación al correspondiente padrón municipal. Una respuesta contradictoria es que la mayoría dice no conocer los servicios sociales (63,24%), pero un 64,3% los ha utilizado. Asimismo, la mayoría disponen de la tarjeta sanitaria (64,51%) frente al 34,95% que carece del documento de cobertura sanitaria pública y un 0,54% lo estaba tramitando.

El 96,5% asegura que no le obligan a prostituirse, pero se detecta un 25% de casos de explotación sexual

El 84,72% reconoce que vino a España a ejercer la prostitución, mientras que el 15,28% señala que ese no era su objetivo cuando emprendieron su proceso migratorio. El 27,92% lleva menos de un año en situación de prostitución en el país, mientras que el 26,61% ha cumplido más de diez años en los entornos prostitucionales, el 23,19%, entre uno y tres años, el 11,59% entre cinco y diez años y el 10,67% entre tres y cinco años.

La respuesta mayoritaria a la pregunta de si «alguien te obliga o te ha obligado a ejercer la prostitución es un aplastante no en el 96,57% de los casos, mientras que el 3.43% admite que le obligan o han obligado a ejercer la prostitución.

Sin embargo, estos datos se contradicen, aparentemente, con otra variante que aparece en el estudio. A la hora de identificar a posibles víctimas de explotación sexual y/o trata, la memoria de In Género señala que el 24,90% son posibles víctimas de explotación sexual y el 1,98% víctimas de trata de personas, mientras que el 73,12% no serían ni lo uno ni lo otro. Y es que na cosa son las respuestas de las personas afectadas y otra lo que concluyen los profesionales.

Casi el 98% de las personas en prostitución son de origen extranjero, con Colombia a la cabeza

«Los datos sobre posibles víctimas de trata de personas y/o explotación sexual resultan de la identificación de las mismas por parte de los equipos multidisciplinares de intervención siguiendo los indicadores generales de trata y los indicadores de explotación sexual», aclara In Género.

En este sentido, la asociación explica que los indicadores de la explotación sexual, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, son un conjunto de factores que hay que observar en las personas y no siempre se dan juntos.

En primer lugar se tiene en cuenta que la persona haya sido obligada a ejercer la prostitución; que sea extorsionada para devolver una deuda adquirida durante el proceso migratorio; que terceras personas le hayan confiscado los documentos de identidad; que haya recibido amenazas, violencia simbólica y/o física; que sean terceras personas quienes negocien clientes, servicios sexuales, precios, ganancias, etc.; trabajar muchas horas al día o vivir en el lugar donde trabajan; que las condiciones de la vivienda sean precarias o no puedan salir solas a la calle, al igual que haber sido privadas de sus móviles y no poder comunicarse con redes de familiares y amistades y que tengan prohibido hablar con las autoridades.

Casi el 98% de las personas en prostitución son de origen extranjero, con Colombia a la cabeza

Un mapa de la prostitución en la capital 

La asociación In Género (Interculturalidad y Género) realizará un «mapa detallado» de la situación de la prostitución en la ciudad de León. 
El objetivo es conocer «la localización de los lugares de ejercicio de la prostitución, así como realizar un análisis exhaustivo de las características sociodemográficas del colectivo y las formas de captación y control que sufren», tal y como señala el contrato. 
Durante un año y por importe de 64.379,76 € con IVA, la entidad analizará «las dificultades de salida que enfrentan», así como talleres para personas en situación de prostitución o víctimas de trata sobre prevención de infecciones de transmisión sexual, violencia de género, resolución de conflictos, consumo de sustancias y agresiones sexuales.
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