Las personas mayores marcan el ritmo en León
Las personas mayores de 65 años son el grupo más numeroso en León, son más del 28% de la población, y reivindican no quedar fuera de la vida cotidiana

Baile en la plaza de Guzmán con ritmos de ayer y de siempre.
Orgullo de una vida activa y denuncia del edadismo han marcado el Día Internacional de las Personas Mayores. El Senado, a propuesta del PP, sacó adelante una propuesta para erradicar esta «discriminación silenciosa pero profundamente dañina» hacia las personas de edad.
¿Cuál es la edad en la que una persona es mayor? En España, los 65 años señalan la línea que define ese paso hacia la edad de plata. Pero una persona no se hace mayor, ni mucho menos, se siente mayor, de la noche a la mañana.
León es una de las provincias más envejecidas de España y las personas que se encuentran en esta franja de edad suponen más del 28% del total de la población. La esperanza de vida al nacer en León es de las más altas del país. En 2023 fue de 84,54 años para la población general, con una media de 87,15 años para las mujeres y 81,62 años para los hombres.
La invisibilización, la exclusión de la toma de decisiones, el trato diferencial en la administración o los prejuicios laborales son algunas de las manifestaciones del edadismo. El resultado es falta de autoestima, falta de adaptación de los cuidados y menos años de calidad de vida.

Inicio de la ruta 'La razón ilustrada' por varias fuentes de la capital.
Lo que hay que hacer para combatir el edadismo, según el Ministerio de Sanidad, es reconocer la diversidad, ofrecer participación y valorar la experiencia, la madurez y la perspectiva de las personas mayores.
En León, las personas mayores marcaron el ritmo y tomaron la ciudad en su día internacional. «Rutas de la razón: Transformaciones ilustradas en León» se llevó a cabo en colaboración con el Programa de Acercamiento Intergeneracional de la Universidad de León. Fue una visita guiada por las fuentes ilustradas de la ciudad de la mano del colectivo La Cuelga, estudiantes de Historia del Arte que difunden el patrimonio leonés en un podcast.
El recorrido por las cuatro fuentes que León debe a las ideas ilustradas con las que llegó el higienismo a la calle fue más que una lección de arte por unos elementos que, por cotidianos, muchas veces pasan desapercibidos. Las fuentes de San Isidoro, San Marcelo, la plaza del Grano y Jardín de San Franscisco refrescaron la memoria de algunas de las personas participantes. «Alrededor de esta fuente jugábamos en mi infancia», señaló una mujer al llegar a la fuente de San Marcelo.

El grupo guiado por Yago Rejón Pérez y Javier Calderón Sánchez, de La Cuelga, en la plaza del Grano.
Una infancia unida a las palomas y al desaparecido palomar urbano en el que se cobijaban las aves y que, en el sótano, guardaba unos urinarios. El conjunto pasó a la memoria popular como la mezquita de Ven y Mea.

En la fuente de Neptuno del Jardín de San Francisco.
El objetivo principal de esta propuesta fue fomentar el intercambio generacional, acercando la historia y el patrimonio local a través de experiencias participativas y enriquecedoras. Los mayores y jóvenes que tomaron parte en la jornada destacaron de forma muy positiva la iniciativa, que une cultura, educación y convivencia intergeneracional.

Actividad intergeneracional en torno a la salud mental en Ponferrada.
En el Campus de Ponferrada se celebró la actividad «Diálogos con sentido: la salud mental importa a jóvenes y mayores», un encuentro coordinado por el departamento de Enfermería y Fisioterapia junto con el Programa de Acercamiento Intergeneracional, que buscó abrir un espacio de reflexión compartida sobre la importancia del cuidado de la salud mental en todas las etapas de la vida.
Las personas mayores marcan el ritmo de la ciudad (y de la provincia) de manera más intensa de lo que a veces se deja ver en los grandes escaparates mediáticos o en las mismas políticas locales y autonómicas. Más allá del Club de los 60 y de los viajes del Imserso, movilizan recursos económicos a través de los cuidados y como consumidores, pero también como personas que demandan espacios culturales intergeneracionales y no guetos.
Son gente activa en los huertos, en los gimnasios de los centros sociales y en las asociaciones de toda índole como uno de los pilares del voluntariado. Y no digamos en las casas de sus hijos e hijas, a muchos de los cuales les proporcionan el complemento de unos servicios insuficientes o unos horarios imposibles para conciliar. Las personas mayores de León también marcaron el compás de la ciudad desde la plaza de Guzmán, a ritmo de pasodoble y melodías que evocan tiempos de juventud y glorias de amor.