Diario de León

Vida de celos e infidelidades

Isabel Preysler presenta 'Mi verdadera historia' en las que hace un recorrido vital por sus grandes amores

Tamara Falcó besa a su madre en la presentación del libro de su madre.

Tamara Falcó besa a su madre en la presentación del libro de su madre.DANIEL GONZÁLEZ

Publicado por
Joaquina Dueñas
Madrid

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«Por favor, manda a alguien a recoger todas tus cosas». Fue la frase con la que terminó su noviazgo con el premio Nobel Mario Vargas Llosa y con ella echa el cierre a su libro de memorias. Isabel Preysler presentó ayer Mi verdadera historia. Acompañada por su hija Tamara Falcó, cuya mano aferraba durante el posado ante los fotógrafos, Isabel compareció en una rueda de prensa con más de un centenar de medios acreditados. «Lo que más me importa es lo que piensen mi familia y mis amigos», dijo sobre las posibles reacciones que pueda provocar una obra en la que deja claro que el gran amor de su vida ha sido Miguel Boyer, el ministro socialista por el que dejó a su segundo marido, Carlos Falcó, marqués de Griñón y padre de Tamara.

Preysler conoció a Julio Iglesias a los 18 años y vivió una intensa historia de amor. La reina de corazones reconoce que se casó embarazada de Chabeli Iglesias. Otra de las sorpresas de la obra es descubrir que la canción De niña a mujer que siempre creímos dedicada a Chabeli, nació destinada a ella, pero la separación del matrimonio hizo que Julio decidiera dedicársela a su hija. Un divorcio que llegó por las infidelidades del cantante, que él no le negó.

Dos años después de su separación de Julio Iglesias, Isabel Preysler volvía a casarse, esta vez con Carlos Falcó, de quien dice que «fue fundamentalmente un hombre lleno de bondad que procuró, a lo largo de toda su vida, hacer feliz a la gente que le rodeaba». Parece que eso no fue suficiente cuando se cruzó en su vida Miguel Boyer, a quien conoció comiendo lentejas. Comenzó entonces su relación más larga, 26 años de matrimonio y felicidad ensombrecidos por los celos de Boyer. «Tenía la ridícula obsesión con que todo el mundo se enamoraba de mí. Con los años, los celos se acrecentaron», señala.

De su última gran historia de amor con el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, publica varias cartas manuscritas en el capítulo Desmentidos y cartas de amor. «Las cartas son mías y yo puedo publicarlas». Son misivas repletas de pasión del escritor hacia ella. «Amor mío, cada vez descubro en ti cosas bellas, delicadas, pequeños detalles que me llenan de admiración y de felicidad (.). Te quiero mucho y te beso, en cámara lenta, en tus orejitas, en tus hombros, en las manos y en los pies.», le dedica. «Me parece que hace siglos desde la última vez que te tuve desnuda en mis brazos, sintiendo latir tu corazón".

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