DISCIMINACIÓN POR EDAD
El edadismo ignora los empleos de difícil cobertura
Cáritas constata que las personas mayores inmigrantes que no han cotizado en España y no tienen jubilación consiguen trabajos que los más jóvenes rechazan

Foto de archivo del 1 de octubre con una movilización en Barcelona «por una sociedad libre de edadismo".
Más del 70 % de las personas mayores de 55 años reconoce haber sufrido discriminación por edad en alguna situación de su vida, una situación que experimentan más las mujeres por sentirse «invisibles» socialmente y sufrir presión estética, según el primer Barómetro de Edadismo presentado este miércoles elaborado por la consultora Red2Red dentro de la iniciativa «Hablando en Plata», de Antena 3 y La Sexta.
Sin embargo, el edadismo a veces pasa de largo e ignora a las personas mayores inmigrantes que no han cotizado nunca en España. Según el responsable de empleo y formación de Cáritas, Víctor Gómez, las personas mayores extranjeras tienen más fácil encontrar un empleo en los puestos de difícil cobertura. Aunque todavía son minoría, Cómez destaca las oportunidades laborales en algunos sectores «que no encuentran gente para trabajar y a los que la edad del empleado les da igual». Es el caso de la hostelería, sobre todo en las cocinas. «Tenemos un caso de un cubano de 67 años que ha entrado a trabajar en la cocina de una residencia tras haber realizado los cursos de formación con Cáritas». Pero no siempre es así. «Algunos usuarios de Cáritas si sienten la discriminación por edad y nos les llaman para trabajar aunque hayan superado el proceso de formación y estén en la fase de intermediación». De hecho, son los propios mayores solicitantes de empleo en Cáritas los que apuestan más por las cocinas que como camareros, una inclinación por igual en hombres y en mujeres. «Sin embargo, en el sector de la limpieza, las mujeres no se ponen límites de edad».
En lo que va de año, 556 personas (329 mujeres, 227 hombres) han solicitado formación en Cáritas, de las que 91 tienen más de 50 años (59 mujeres, 32 hombres). Han participado de alguna manera en el programa de empleo 551 personas (326 mujeres, 185 hombres), de los que 143 tienen más de 50 años (94 mujeres, 49 hombres), 75 españoles, 18 colombianos y 17 venezolanos.
Cruz Roja de León también tiene un programa específico para prevenir el edadismo. Durante el mes de septiembre han programado veinte charlas por toda la provincia, en colaboración con la Guardia Civil y la Policía Nacional, para informar del proyecto de buen trato. El edadismo, la discriminación por edad, invisibiliza a los mayores «porque se da por hecho que poco o nada tienen que aportar y como no tienen nada que aportar, se las excluye del entorno laboral». Una rueda que lleva la sociedad a considerar que nada se puede hacer por los mayores y se les limitan cuidados o tratamientos que puedan necesitar.
El informe elaborado por Red2Red con 1.000 encuestas realizadas a personas mayores de 55 años (63 de Castilla y León) destaca que el envejecimiento se ha convertido en un fenómeno social estratégico y fundamental para las agendas políticas. «Cada vez se vive más años y las sociedades deben ir adaptándose a esta nueva realidad, en la que las personas mayores tienen una posición muy relevante y significativa. Esto no solo se relaciona con que es un grupo más numeroso, sino que además es un grupo que cada vez tiene mejores condiciones de salud, y, por tanto, participa y se involucra activamente en la vida social, política y económica de un país».
Según este informe, la sociedad nos envejece antes de tiempo: nos considera «mayores» 12 años antes que nosotros mismos, destacan los encuestados, una percepción que tienen más las mujeres que los hombres.
El 76% de las mujeres considera que existe una presión social para eliminar los signos del envejecimiento. El empleo es el ámbito donde más se experimenta el edadismo: el 84% de las personas que buscaron empleo y el 27,6% de los trabajadores lo ha sufrido. El 28,3% ha sufrido edadismo en el entorno familiar o comunitario por minusvalorarles o sobreprotegerles y el 22,4% de las personas que han acudido a un centro médico en el último año han sentido que no se toman en serio sus preocupaciones.