Diario de León

Ignacio López Goñi: «Las políticas de Trump son nefastas para la salud global»

El catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra habla en León de 'One Health'. Las bacterias multirresistentes, la variabilidad del virus de la gripe y las nuevas infecciones ponen en alerta un sistema que necesita más que nunca una cooperación internacional para conseguir la salud global.

Ignacio López Goñi, ayer en la Facultad de Biología de la Universidad de León.

Ignacio López Goñi, ayer en la Facultad de Biología de la Universidad de León.Ángelopez

Carmen Tapia
León

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‘One Health’, una salud global. En el Día Internacional de la Salud Global este lunes, el catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, Ignacio López Goñi, intervino en una de las conferencias organizadas en la Universidad de León por la Fundación Carolina. «Si queremos prevenir posibles amanezas de enfermedades en el futuro, brotes, epidemias y pandemias, tenemos que ver lo que pasa en el mundo animal y la naturaleza, lo que se llama One Health».

—¿Ya se trabaja en este sentido?

—En parte sí. De la salud global con este enfoque ya se hablaba antes de la covid-19, pero la pandemia le ha dado un nuevo impulso de más actualidad.

—¿Qué políticas habría que implementar que todavía no se hacen? ¿Hay marcado un plazo?

—No hay un plazo, es un estilo de trabajar al que hay que dedicarle muchos años. Ya hay algunos ejemplos en España como el control de la infección del virus del Nilo Occidental, que llevamos con varios brotes con casos en Andalucía en 2024. La situación del virus del mundo animal ha permitido reducir los casos en humanos. Otro ejemplo es la resistencia a los antibióticos. Ya se trabaja en planes nacionales en los que se coordina tanto lo que ocurre a nivel veterinario como en alimentación y medioambiente, pare evitar que proliferen esas bacterias resistentes a los antibióticos que pueden acabar dándonos problemas a la salud humana. Otro ejemplo es el virus H5N1, el virus de la gripe aviar, que está en el mundo animal de manera desbocada y hay que prevenir para que no pase a la salud humana.

—Siempre se ha temido a una pandemia de gripe aviar. ¿Existe actualmente ese miedo?

—En este momento es una auténtica pandemia en el mundo animal porque está muy extendida tanto en aves silvestres como de corral, ha pasado a mamíferos y se está extendiendo por todo el planeta. Es muy virulento para los animales, pero no lo es, de momento, en humanos. Pero tener un virus en el mundo animal que está tan extendido y se multiplica tanto no es una buena noticia, y se está intentando controlar al máximo, como ha ocurrido en otras pandemias de gripe. En estos momentos, el riesgo para la población humana es muy bajo, pero es un virus con el que hay que estar vigilante.

—¿Cuál cree entonces que será la próxima pandemia?

—Si lo supiera me haría superfamoso (se ríe). No tenemos ni idea de qué ni cuándo. La sospecha que hay y ha habido siempre es el virus de la gripe, que en los últimos cien años nos ha dado más de un susto. Siguen preocupando los coronavirus. El otro gran tema que hay que vigilar no son virus, son las bacterias multirresistentes a los antibióticos, que algunos piensan que podrían ser la pandemia del siglo XXI, pero que adelantó por la derecha el coronavirus.

—A pesar de las vacunas que se adaptan al virus circulante de la gripe, este año ha habido un repunte de gripe en octubre, cuando todavía no se le esperaba. ¿Qué es lo que ha pasado?

—La temporada de gripe de este año no está fuera de lo normal. Se puede adelantar algunas semanas y, de momento, parece que no vaya a ser más grave que otras gripes estacionales. Con la gripe estacional pueden fallecer más de 250.000 personas en el mundo al año. Sin llegar a ser pandemia da problemas. Es uno de los virus con más capacidad de variación, el campeón de la variabilidad. Está en el mundo animal y puede mutar con mucha facilidad. Preocupa esa recombinación.

—Con las bacterias multirresistentes hay grupos de investigación buscando nuevas terapias. ¿Qué avances hay?

—Conseguir nuevos antibióticos es cada vez más difícil y no es rentable, desde el punto de vista económico, para las compañías farmacéuticas. Es difícil conseguir nuevos antibióticos, se investiga poco, pero hay nuevas estrategias en ensayo, como la fagoterapia, que es utilizar virus que maten bacterias, y otros mecanismos como nuevas moléculas y sistemas genéticos que inhiban el crecimiento de estas bacterias. La evolución de las bacterias es tan rápida que a veces nos ganan ellas.

—¿Esas estragias llegan ya a los hospitales?

—De forma rutinaria no. Sí a nivel esperimental o incluso como medicina compasiva.

—¿Cómo afecta a este objetivo de salud global la decisión de políticos como Donald Trump que recortar los fondos para la OMS y cuestionar su trabajo?

—Las nuevas políticas de la administración Trump son lo más nefasto y contrario a la ciencia. En este momento es más necesaria que nunca una cooperación internacional entre distintas áreas en salud. Las políticas de recortes a la OMS, al Centro de Control de Infecciones de EE UU y la investigación de vacunas son una muy mala noticia para la una salud global.

—¿En España se hace bien?

—Es sorprendente que en España no haya una especialidad de enfermedades infecciosas.

—¿Funciona ya la Agencia Estatal de Salud Pública?

—Desde su aprobación hace unos meses, yo no sé nada más, pero por lo menos es una primera medida para coordinar estas políticas de salud global.

¿Qué podemos hacer individualmente por esta salud global?

—Algo tan sencillo y tan importante como mantener la salud de nuestras mascotas.

—La próxima cumbre del clima se celebrará en Brasil. ¿Cree que en salud ambiental no acaban de ponerse en marcha las políticas adecuadas?

—Probablemente. Las medidas ambientales no solo se toman para proteger la biodiversidad sino que tiene consecuencias directas en nuestra salud.

Próxima conferencia
5 de noviembre: Alejandro Reyero. «Retos del envejecimiento, salud global».
Hora: 19.30. 
Lugar: Facultad de Biología

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