El papa que vio en la catedral de León la más noble de Europa
San Juan XXIII visitó León en 1954, siendo el cardenal Roncalli, cuatro años antes de su proclamación como Pontífice de Roma

El canónigo y director del Archivo de la Catedral de León, Nicanor Martínez García, muestra la dedicatoria en el Libro de Firmas.
Era la víspera de Santiago de 1954 cuando un peregrino muy especial entró en la Catedral de León. El cardenal Giuseppe Roncalli, patriarca de Venecia, hacía parada en León procedente de Santiago y después de pasar por Astorga en un viaje de más de 15 días con motivo del año jacobeo.
Cuatro años después, el purpurado se convertiría en uno de los pontífices más carismáticos de la historia: Juan XXIII. El artíifice del Concilio Vaticano II, la mayor reforma de la iglesia en siglos que sigue vigente y reivindican su cumplimiento los sectores más progresistas de la Iglesia católica.
El cardenal inició su viaje de peregrinación el 15 de julio entre las localidades de Lourdes, Bayona y Pasajes en Guipúzcoa. El itinerario le llevó por Loyola, en Navarra, San Sebastián, Pamplona, Javier, Bilbao, Comillas, Covadonga, Oviedo, Gijón, Mondoñedo y Santiago de Compostela, a donde llegaría el 22 de julio. Tras pasar dos noches en la capital gallega, se encaminó hacia la provincia de León el 24 de julio pasando por Astorga y por León capital para llegar a dormir a Salamanca.
Era una fecha señalada en el calendario religioso. La vigila de Santiago. Así consta en la dedicatoria que el futuro Papa dejó estampada en el Libro de Visitas de la Catedral de León, único documento gráfico —que se conozca hasta ahora— de la presencia del cardenal Roncalli en León.
La dedicatoria es una auténtica loa a la Pulchra Leonina, que el cardenal dejó escrita en latín: «Vigilia de Santiago. 24.VII. 954 Conozco las iglesias más bellas y esplendorosas de Europa. Esta catedral de León sobresale entre las más nobles y gloriosas. Bienaventurados: ciudadanos de León que la han construido bajo la inspiración de sus obispos insignes y la cuidan con amor. En el templo de Nuestra Señora de la Asunción proclaman gloria...» Y tendrán bendición. + Angelo Gius. Card. Roncalli . Patriarca de Venecia» (traducción cortesía del deán de la Catedral de León, Florentino Alonso).
Tan discreta debió ser la visita que no hay constancia en la prensa provincial del momento de la presencia del cardenal Roncalli en León aquella víspera de Santiago en la que Trobajo del Camino, por donde sin duda entró el cardenal, vibraba con sus fiestas patronales.
Los responsables de la Catedral de León quisieron que las palabras del cardenal Roncalli brillaran sobre la Pulchra con todo su esplendor. En 2014, Juan XXIII fue beatificado junto a Juan Pablo II por el papa Francisco. Y por aquellas fechas alguien debió recordar el paso del pontífice, patriarca y ahora santo por la Pulchra Leonina.
En su recuerdo se talló sobre la pared izquierda de la puerta de entrada al templo un resumen «sui generis» de la dedicatoria que había dejado el futuro papa Juan XXIII en León. «Cattedrale maravigliosa... forse la piú bella di Spagna», con la rúbrica Cardenal José Roncalli, patriarca de Venecia (San Juan XXII. 24-VII-1954).
Puede que estas palabras fueran cogidas al vuelo en el paseo que Roncalli daría por el templo antes de emprender el viaje a Salamanca. En La Hora Leonesa, el de noviembre de 1975, el cronista Máximo Cayón Waldaliso recoge en su columna El tiempo y la historia el episodio al referirse a la calle Juan XXIII: «El año de 1954, siendo simplemente el cardenal Roncalli, visitó varias provincias españolas con motivo del Año Santo Jacobeo. (...) dejando honda huella de sus visitas. Y aquí, en León, además de entrevistarse con el entonces obispo de la diócesis, Dr. Almarcha, hizo un recorrido por la Pulchra Leonina y admirado de su belleza exclamó: »Esta creo que es la más bonita del mundo».
León no figura entre las candidatas a ser visitada por el nuevo papa León XIV en su gira por España, pero ya son dos los papas que, antes de serlo, han pisado su suelo. Juan XXIII, como deja constancia la memoria en papel y piedra de la Catedral, y el mismo León XIV, que ha visitado la capital en dos ocasiones y en la primera de ellas, siendo estudiante en Roma, llegó hasta Picos de Europa. «Fuimos por el desfiladero de El Cares, en plan turístico, con pantalón corto y camiseta», recordaba el padre Isaac en mayo a Diario de León.