Una vejez polimedicada
Una de cada tres personas mayores de 65 años toma cinco o más medicamentos habitualmente
La polimedicación aumenta con el envejecimiento de la población.
Casi uno de cada tres españoles mayores de 65 años toma habitualmente cinco o más medicamentos, en la mayor parte de las ocasiones por padecer una o más dolencias o enfermedades crónicas. Esta ya de por sí alta proporción de polimedicados se dispara con la edad. Los ciudadanos que están entre los 75 y los 84 años y tienen un policonsumo regular de fármacos rozan el 37% y los que están entre los 85 y los 94 años con idénticas altas necesidades de medicación rondan ya la mitad (45%).
Un estudio del Ministerio de Sanidad pone de relieve «la elevada prevalencia de polimedicación en edades avanzadas y su estrecha relación con la presencia de múltiples patologías crónicas». Este trabajo considera como polimedicadas a aquellas personas que mantienen tratamiento crónico con cinco o más fármacos distintos durante un mismo año y que toman a diario cada uno de estos medicamentos durante al menos seis meses.
El estudio señala que entre los fármacos con un uso más frecuente entre este segmento de la población mayor destacan los antiulcerosos (con una utilización de más del 70% en los distintos grupos de edad), los antihipertensivos (con entre el 55% y el 70% de usuarios según la edad) y los modificadores de lípidos (estatinas), que se toman para reducir el colesterol malo y los triglicéridos y así rebajar el riesgo de sufrir infartos o ictus.
El informe subraya que las personas polimedicadas presentan prevalencias mucho mayores de enfermedades crónicas que el resto de la población. La insuficiencia cardiaca, por ejemplo, es siete veces más frecuente, la cardiopatía isquémica, casi cinco veces más, y la diabetes mellitus, tres veces más. También se observa una relación directa entre edad y consumo de ciertos medicamentos. Los fármacos antidemencia se utilizan hasta 4,5 veces más en los mayores de 95 años que en el grupo de 65 a 74 años. Lo mismo ocurre con los diuréticos, antianémicos y anticoagulantes.
Por sexos, las mujeres de más de 65 años presentan una mayor prevalencia de polimedicación (31%) que los hombres (28%), una diferencia especialmente acusada en los tramos de edad más avanzada. Las mujeres consumen más medicamentos para la salud ósea, la tiroides, la salud mental y el dolor crónico; mientras que entre los hombres lo que predomina es el uso de fármacos urológicos, cardiovasculares y antidiabéticos.