Vía libre a un nuevo fármaco antiobesidad, antidiabetes y para la insuficiencia cardiaca
La Agencia Europea del Medicamento aprobó el uso de tirzepatida, cuyo nombre comercial es Mounjaro
La obesidad es una enfermedad que agrava el riesgo de padecer enfermedades.
La Agencia Europea del Medicamento aprobó el uso de tirzepatida, cuyo nombre comercial es Mounjaro, para el tratamiento de la obesidad y un tipo de insuficiencia cardiaca en adultos. En los grupos de pacientes del ensayo clínico, este fármaco redujo un 38% el «riesgo de eventos relacionados con la insuficiencia cardíaca, incluyendo hospitalizaciones o intensificación del tratamiento», un 56% el «riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca» y una «mejora significativa de la capacidad funcional física y la reducción de peso corporal, un 14% a las 52 semanas de terapia», según un comunicado de la farmacéutica Lilly.
Este medicamento, que es un agonista de los receptores GIP y GLP-1, ya estaba aprobado por el Ministerio de Sanidad para la diabetes tipo 2 en España, aunque, a diferencia de Ozempic, no está financiado por la seguridad social. Tampoco lo cubrirá, «por el momento», para estos trastornos, aunque hay «conversaciones para avanzar» hacia la financiación. En 2024 el sistema de salud pagó 403 millones de euros por las recetas autorizadas de semaglutida, el principio activo de Ozempic que también está indicado para la obesidad y la diabetes. La tendencia al alza de la demanda ronda un 40% anual en los últimos tres años.
El ensayo se hizo con 731 participantes de diez países (sin España), con dosis progresivas de cinco, diez y quince miligramos y placebo
Hasta ahora, Mounjaro estaba aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos para el tratamiento de adultos con diabetes tipo 2 y a adultos con obesidad y sobrepeso con al menos una comorbilidad. Ahora se suma la obesidad e insuficiencia cardíaca (IC) con fracción de eyección preservada (ICFEp). Con este fármaco inyectable de administración semanal los pacientes «experimentaron mejoras notables en sus síntomas y en las limitaciones físicas», según los resultados publicados en The New England Journal of Medicine en 2024 y que ahora corrobora la Comisión Europea.
El ensayo se hizo con una muestra de 731 participantes en diez países (no se incluyó España) y se hizo con dosis progresivas de cinco, diez y quince miligramos, además del placebo, una vez a la semana.
El estudio «multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, paralelo y controlado» tenía como objetivo reducir el riesgo de muerte y la aparición de eventos cardiovasculares y mejorar las limitaciones físicas que ocasiona la insuficiencia cardíaca. Hubo un seguimiento de 104 semanas.
En el ensayo se redujo un 38% el «riesgo de eventos relacionados con la insuficiencia cardíaca" como hospitalización o más tratamiento