Diario de León

Caza en León: aprobados 587 permisos para Riaño, Mampodre y Ancares

Las tres reservas regionales de caza leonesas contarán con más de 705.000 euros del Fondo de Gestión para mejoras del hábitat y prevención de daños

La caza se adapta a las nuevas tecnologías, este año de la mano del precintado digital.

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Ical

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La Junta de Castilla y León ha dado luz verde a un total de 587 permisos de caza para la temporada 2026-2027 en las tres reservas regionales de caza de la provincia de León: Riaño, Ancares y Mampodre. El anuncio se produjo tras las reuniones de las Juntas Consultivas presididas por Eduardo Diego, delegado territorial de la Junta en León, donde también se detalló la asignación de fondos económicos destinados a la gestión y conservación de estos espacios cinegéticos.

Las tres reservas leonesas dispondrán de una previsión de Fondo de Gestión superior a 705.000 euros, cantidad que se destinará a diversas actuaciones relacionadas con la mejora del hábitat, el mantenimiento de infraestructuras y la prevención de daños causados por la fauna silvestre. Esta inversión refleja el compromiso de la administración autonómica con la gestión sostenible de los recursos naturales y la actividad cinegética en estas zonas de alto valor ecológico y económico para las comarcas montañosas leonesas.

Durante las reuniones de las Juntas Consultivas participaron técnicos del Servicio Territorial de Medio Ambiente, así como alcaldes y representantes municipales de los pueblos integrados en cada una de estas reservas. El objetivo principal fue analizar y aprobar tanto los planes de caza como las inversiones previstas, garantizando así la conservación de especies cinegéticas como rebeco, ciervo y jabalí, al tiempo que se fomenta el desarrollo rural de estas comarcas de montaña.

Distribución de permisos en la Reserva de Riaño

La Reserva Regional de Caza de Riaño, la más extensa de las tres y que engloba los cuarteles de caza de Portilla, Boca, Riaño, Horcadas, Vegacerneja, La Uña, Liegos, Anciles y Las Pintas, concentra el mayor número de autorizaciones. Para la próxima temporada se han propuesto un total de 355 permisos de caza, distribuidos entre diferentes especies y modalidades cinegéticas que reflejan la riqueza faunística de esta zona montañosa del norte de León.

En concreto, se otorgarán 163 permisos para rebeco, 100 para ciervo, 24 para cabra montés y dos para corzo. Estas cifras responden a los censos poblacionales realizados por los técnicos de medio ambiente y buscan mantener un equilibrio entre aprovechamiento cinegético y conservación de las poblaciones silvestres. Además de la caza individual, la reserva contempla la realización de cacerías colectivas: 55 monterías de jabalí, ocho jornadas de caza menor, tres específicas de becada y un total de 66 cacerías en grupo.

Esta reserva cuenta con una dotación presupuestaria de 462.000 euros, la más elevada de las tres, lo que permitirá acometer actuaciones de mayor envergadura en sus numerosos cuarteles. La inversión se centrará especialmente en trabajos de mejora del hábitat y en la prevención de daños a la agricultura y accidentes de tráfico provocados por la fauna silvestre.

Planificación cinegética en la Reserva de Ancares

La Reserva Regional de Caza de Ancares, situada en el extremo occidental de la provincia y compuesta por los cuarteles de Candín —que a su vez integra Balouta y Tejedo—, Guimara, Burbia, Villar y Fabero, contempla para la temporada 2026-2027 un total de 109 permisos de caza. Esta cifra, aunque inferior a la de Riaño, resulta proporcional a su extensión y densidad de especies cinegéticas.

Los permisos aprobados se distribuyen en 59 autorizaciones para rebeco, cuatro para ciervo y tres para cabra montés. En cuanto a las cacerías colectivas, la Junta Consultiva ha dado el visto bueno a 43 jornadas, de las cuales 31 corresponden a monterías de jabalí y 12 a caza menor. La presencia de jabalí en esta zona ha experimentado un notable incremento en los últimos años, lo que justifica el elevado número de monterías autorizadas para controlar sus poblaciones.

El Fondo de Gestión asignado a Ancares asciende a casi 119.000 euros, cantidad destinada principalmente a mejorar las infraestructuras cinegéticas y realizar trabajos de mantenimiento del monte. Esta inversión resulta fundamental para una comarca con especiales dificultades orográficas y donde la actividad cinegética constituye un importante motor económico complementario para muchos municipios.

Permisos y actuaciones en Mampodre

La Reserva Regional de Caza de Mampodre, que engloba los cuarteles de Puebla de Lillo —incluyendo Isoba, Cofiñal, Redipollos y Lillo—, Maraña y Valdelugueros, ha visto aprobados un total de 123 permisos cinegéticos para la próxima temporada. Esta reserva, situada en pleno corazón de la Cordillera Cantábrica leonesa, destaca por sus poblaciones de ungulados de montaña.

La distribución de permisos contempla 40 autorizaciones para rebeco y 35 para ciervo, además de tres para cierva, dos para cabra montesa y uno para corzo. Esta variedad de especies refleja la biodiversidad del territorio y permite una gestión cinegética diversificada. En cuanto a las modalidades colectivas, se han propuesto 42 cacerías: 28 monterías de jabalí, 12 de caza menor y otras 12 específicas de becada, ave migratoria muy apreciada en estas zonas de montaña.

Mampodre dispondrá de un presupuesto de 124.000 euros del Fondo de Gestión, cifra similar a la de Ancares y que permitirá acometer las actuaciones necesarias para mantener la calidad del hábitat y las infraestructuras cinegéticas. La inversión resulta especialmente relevante en una zona donde la despoblación amenaza la viabilidad de muchos núcleos rurales.

Destino de los fondos de gestión en las tres reservas

La propuesta del Servicio Territorial de Medio Ambiente establece que los más de 705.000 euros del Fondo de Gestión se aplicarán a una amplia variedad de actuaciones. Entre las principales partidas destacan las mejoras del hábitat cinegético mediante tratamientos silvícolas, el acondicionamiento y reparación de infraestructuras, y las medidas encaminadas a la prevención de daños y accidentes de tráfico causados por la fauna.

Además, los fondos se destinarán a la contratación de personal especializado y al alquiler de vehículos necesarios para la gestión y vigilancia de las reservas. También se contempla la renovación de materiales de óptica, armas y municiones, así como el suministro de piensos vitaminados y alimentación complementaria para las especies cinegéticas en épocas críticas del año.

Otra partida importante corresponde a la asistencia técnica para planes de ordenación cinegética, revisiones periódicas, realización de censos de fauna, estudios poblacionales y labores de vigilancia. Estas actuaciones técnicas resultan fundamentales para garantizar una gestión basada en criterios científicos y que asegure la sostenibilidad de las poblaciones cinegéticas a largo plazo.

Desde el punto de vista de la conservación, los ingresos generados por los permisos y las tasas cinegéticas permiten financiar actuaciones de mejora del hábitat, trabajos de vigilancia y estudios científicos que benefician no solo a las especies cazables, sino al conjunto del ecosistema de montaña.

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