Fuera bebidas energéticas
El Gobierno va a prohibir la venta a menores de 16 años por los problemas de sueño y riesgos cardiovasculares

La nueva regulación afecta a unos productos de algo consumo en España.
El Gobierno ultima una normativa para prohibir la venta de cualquier tipo de bebida energética a los menores de 16 años en todo el país. La nueva regulación, según detalló este miércoles el ministro de Consumo, ampliará la prohibición de venta también a los chicos de 16 y 17 años cuando este tipo de preparados contengan un concentración especialmente alta de cafeína, que tasó en más de 32 miligramos por cada 100 mililitros.
Pablo Bustinduy justificó la medida, que acumula casi dos años de dudas y debates entre ministerios del Ejecutivo, en los daños para la salud de los menores que produce el consumo habitual de este tipo de bebidas, que contienen altas dosis de azúcares y excitantes como la cafeína o la taurina, y en algunos casos también añadidos de ginseng o de gingko. Los otros colectivos que corren un mayor riesgo para la salud por su consumo habitual son las embarazadas y las madres lactantes.
La medida tiene un enorme apoyo ciudadano, que se puede tildar casi de unánime. Nueve de cada diez españoles dijo respaldar la prohibición de la venta de estas bebidas a los menores de 16 años e incluso más de la mitad, el 54%, apostó por proscribir la entrega también a menores de 18 años. El apoyo a la prohibición no solo es mayoritario entre los adultos sino también entre los más jóvenes. El 88% de los encuestados de 18 a 35 años respaldaron prohibir las bebidas energéticas a adolescentes. El veto general a la compra por los menores de 16 años se sumaría así a la prohibición de la venta de bebidas energéticas en los centros escolares de todo el país (tanto en cafeterías como en comedores o máquinas de vending) que ya impulsó Bustinduy el año pasado y que se materializó con la aprobación en primavera del real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. La nueva regulación afecta a unos productos con un notable consumo en España y cuya venta ha crecido casi un 40% en lo que va de década. Uno de cada cuatro ciudadanos toma bebidas energéticas dos veces por semana de media. La mitad de quienes las compran toman al menos una lata al día y la mitad de ellos las mezcla regularmente con alcohol, lo que puede exacerbar la borrachera ya que los excitantes camuflan los síntomas del alcohol. Los estudios señalan que de cada diez latas que se venden en España siete las toman jóvenes, que el 43% de los adolescentes de 14 a 18 años las beben con frecuencia.