El fugaz desfile de planetas encandila a los leoneses
El cielo de febrero permite ver juntos a Venus, Mercurio, Saturno, Júpiter, Urano y Neptuno junto al satélite terrestre, una coincidencia que atrajo a numeroso público al visionado de la Asociación Leonesa de Astronomía en Puerta Obispo

La Asociación Leonesa de Astronomía realizó un nuevo visionado del cielo.
El cielo regaló la tarde del sábado un desfile de planetas con la última Luna del invierno. Se pudieron ver casi a la vez Venus, Mercurio, Saturno, Júpiter, Urano y Neptuno junto al satélite terrestre. Una coincidencia que se debe no tanto a un hecho extraordinario —»los planetas se mueven siempre en la misma franja del zodiaco», explica Pepe Gavilanes— como a que en esta época del año se encuentran en la mitad visible del firmamento. «No es ninguna situación extraordinaria», insiste el presidente de la Asociación Leonesa de Astronomía (ALA).
Mercurio, Venus y Júpiter solo se dejaron ver juntos unos minutos, apenas cuando empezaba una nueva sesión del visionado de estrellas que realizó la asociación leonesa en Puerta Obispo. «Son estrellas muy débiles», aclara Gavilanes. Mercurio es tan escurridizo que es conocido como el ‘mensajero de los dioses’.
«Está tan cerca del Sol que no se le ve fácilmente», apostilla. Cuentan que Copérnico no lo llegó a ver, aunque ya era conocido desde tres mil años antes de Cristo por el pueblo sumerio en Mesopotamia.
Venus es el más llamativo, sobre todo cuando está en fase con su figura bicorne y Júpiter estará visible durante cuatro meses, aunque en el verano no se verá porque será de día. «Ahora se puede ver a un palmo extendiendo el brazo hacia la Luna», apunta el presidente de la ALA.
Saturno, junto a la Luna, será el más visible, aunque su anillo solo se puede contemplar con telescopio. Los «desfiles planetarios» vuelven cada cierto tiempo porque los planetas orbitan en un mismo plano aproximado, la eclíptica, que desde la Tierra se ve como una línea imaginaria sobre la que se colocan el Sol, la Luna y los planetas.
En la práctica no se alinean como cuentas en un hilo en el espacio, sino que coinciden en punto de vista humano desde la Tierra, y por eso la sensación de espectáculo depende tanto de la hora, el horizonte y la paciencia.
No es un hecho extraordinario, pero sí una experiencia excepcional contemplar, aunque sea fugazmente, este desfile en el cielo de León.