Prevenir el acoso callejero en León con 5 D
La Fundación Isadora Duncan enseña herramientas para una acción activa contra el acosador y apoyo a las víctimas

Mujeres participantes en el taller.
«Nos ha pasado a todas». Trece mujeres migrantes participaron este jueves en el taller de acoso callejero organizado por la Fundación Isadora Duncan. Con la colaboración de Stand Up, contra el acoso callejero, un programa de formación diseñado para ayudar a prevenir el acoso y construir espacios seguros e inclusivos, impulsado por L'Oréal Paris en colaboración con la ONG Right To Be, las mujeres aprendieron a identificar y actuar ante el acoso con la metodología de las 5 D: distraer, delegar, documentar, dar asistencia y dirigir.
«Cuando se presencia una situación de acoso callejero hay que participar, hacerte pasar por una amiga o amigo, documentar con grabaciones, buscar la ayuda de una autoridad y consolar a la persona a la que se ha acosado. Si no corremos peligro, dirigirse al acosador para que deponga su actitud», asegura Ana Alba, de la Fundación Isadora Duncan.
Identificar el acoso
El acoso callejero no siempre es fácil de identificar aunque la regla es sencilla: cualquier conducta indeseada de naturaleza sexual y verbal no verbal o física. Abrazos o manoseos no consentidos, hacer presión o frotarse contra el cuerpo de otra persona, gestos sexuales explícitos, roces «accidentales", comentarios inapropiados sobre tu cuerpo, insinuaciones sexuales, presión para obtener tu número telefónico, presión para tener una cita, exhibicionismo, masturbación sobre otra persona, silbidos, perseguir por la calle, arrinconamiento, obstruir intencionalmente el paso, pedido de «servicios sexuales", burlas sexistas, sonidos intimidantes de animales. Todo eso es acoso callejero. «Hay que actuar, no dejar a la víctima sola y pedirle a la autoridad más próxima que intervenga. Por ejemplo, si es en un autobús, al conductor o conductora".