La DGT lo confirma: estas son las multas por circular en el carril izquierdo sin adelantar
Tráfico advierte que circular de forma continuada por el carril central o izquierdo entorpece la fluidez y aumenta el riesgo de accidentes en autovías

La Dirección General de Tráfico ha puesto el foco en una de las conductas más extendidas y, a la vez, menos respetadas en las carreteras españolas: el uso indebido de los carriles destinados al adelantamiento. A pesar de que el Reglamento General de Circulación estipula con claridad que en las vías fuera de poblado se debe circular por el carril situado más a la derecha, miles de conductores mantienen su posición en los carriles izquierdos de forma sistemática. Esta práctica, bautizada por las autoridades como el síndrome del carril izquierdo, genera retenciones innecesarias y situaciones de peligro cuando otros usuarios intentan realizar adelantamientos de forma antirreglamentaria.
La normativa vigente clasifica esta conducta como una infracción grave, lo que conlleva una sanción económica de 200 euros. No obstante, a diferencia de otras imprudencias como el exceso de velocidad o el uso del teléfono móvil, esta multa no implica la pérdida de puntos en el permiso de conducir. El objetivo de Tráfico con estas sanciones es principalmente pedagógico, tratando de recordar que el carril izquierdo no es una opción de preferencia según el gusto del conductor, sino una herramienta exclusiva para maniobras de adelantamiento o para facilitar la incorporación de otros vehículos desde el arcén.
Un aspecto crucial que genera confusión entre los conductores es la velocidad a la que se circula. Muchos usuarios consideran que si viajan a la velocidad máxima permitida, por ejemplo a 120 km/h, tienen derecho a permanecer en el carril izquierdo de forma indefinida. Sin embargo, la ley es tajante al respecto: independientemente de la velocidad, si el carril derecho está despejado, el conductor tiene la obligación de regresar a él de inmediato tras completar su adelantamiento. Permanecer en el carril izquierdo sin causa justificada obliga al resto de conductores a frenar o, en el peor de los casos, a cometer la imprudencia de adelantar por la derecha, una maniobra que también está castigada con 200 euros y, en este caso, la retirada de 4 puntos.
Además de la vigilancia tradicional mediante patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, la DGT cuenta actualmente con tecnología avanzada para detectar estas infracciones desde el aire. Los drones y los helicópteros Pegasus son capaces de registrar secuencias de video que demuestran la circulación prolongada por carriles inadecuados sin que existan motivos de tráfico que lo justifiquen. Con el aumento de los desplazamientos en este año 2026, las autoridades insisten en que la fluidez de la red viaria depende de la responsabilidad individual y del respeto escrupuloso a la jerarquía de los carriles para evitar frenazos en cadena y colisiones por alcance.