Diario de León

Cazadores de eclipses en León

La ULE y el IES Padre Isla divulgan la dimensión científica del 12 de agosto, que atrae a la provincia, además de muchos turistas, a astrónomos de todo el mundo

Saúl Blanco señala la posición del sol en la zona de Cantamilanos como se verá el 12 de agosto de 2026.

Saúl Blanco señala la posición del sol en la zona de Cantamilanos como se verá el 12 de agosto de 2026.gaitero

Ana Gaitero
León

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Ya dijo Lucio Anneo Séneca (4 a.C — 65 d.C.) que «cuando el sol se eclipsa para desaparecer, se ve mejor su grandeza». Esta cita, abre el libro «El sol, la luna y los eclipses en León. Folklore y antecedentes históricos», sigue vigente más de dos mil años después.

El interés científico de los eclipses totales de sol «ha sido uno de los motores de descubrimientos no solo en el campo de la astronomía, sino también de la geografía», señala Saúl Blanco, profesor de la Universidad de León y voluntario de la Asociación Leonesa de Astronomía (ALA).

Gracias a los eclipses se ha podido afinar con precisión el tamaño del Sol y de la Luna, algo que aún no se ha logrado, por ejemplo, con las superficies abisales de los océanos. El interés de los eclipses para la ciencia radica, además, en que «es uno de los pocos momentos en que se pueden ver partes del Sol, como la corona o la cromosfera», añade Blanco.

Sobre ciencia, historia y cómo ver un eclipse solar total de Sol como el que se produce el 12 de agosto de 2026 se habla y se entrena este viernes en El Albéitar —por la mañana— y el Instituto Padre Isla —por la tarde— en una jornada de astronomía que pone el broche al curso que se ha desarrollado a lo largo de esta semana en la Universidad de León.

«Lo único que no podemos controlar el 12 de agosto es el tiempo que va a hacer», apunta Saúl Blanco. No es la primera vez que un nublado da al traste con un eclipse. El 30 de agosto de 1905, cuando se produjo el último eclipse solar total que era visible desde León, una nube deslució el acontecimiento.

«Las esperanzas que nos había hecho concebir el periodo de buen tiempo atravesado desde el 5 al 27 de agosto en Cistierna, no han sido realizadas. […] Solo hemos podido observar el primer contacto. La totalidad se ha producido tras una espesa cortina de nubes que no ha permitido ninguna observación directa», apuntó a la prensa local Pierre Puiseux que encabezaba la comisión científica francesa procedente de los observatorios de París, Toulousse y Besançon, como recoge Manuel E. Rubio Gago en el libro que coordina el profesor y divulgador Francisco Javier Rúa Aller.

Las nubes son caprichosas y la misión inglesa asistió al eclipse en la cima de Peñacorada, aunque al parecer no era el mejor lugar. «La presión barométrica era de 686 mmHg y en ese momento apareció la corona solar, velada por la niebla, que no siendo muy densa dejaba ver la totalidad del eclipse y su corona. Sin embargo, no pudieron apreciarse los destellos de las protuberancias solares», concluyeron los astronómos los astrónomos Mr. Backhouse y Mr. Sharp.

El interés científico por el eclipse de sol del 12 de agosto atrae a León a expediciones de Arizona, Italia, Francia, Alemania..."

En aquella época no había GPS y no sabían desde dónde veían el eclipse, apunta Blanco. Ahora, «conocemos con precisión milimétrica las órbitas del Sol y la Luna y podemos decir en qué momento el disco de la Luna va a tapar el sol y cuándo va a ser la totalidad». En esta ocasión está previsto que el máximo de oscuridad se produzca a las 20.29 horas del 12 de agosto y se prolongue durante 1 minuto y 46 segundos aproximadamente.

El eclipse solar del 17 de abril de 1912 se pensó inicialmente que era total, pero se concluyó que había sido anular. «Una de las mayores dificultades con que se toparían los científicos para medir el cono de sombra durante el eclipse sería el no poseer la absoluta certeza del diámetro de la Luna», apunta Gago.

Imagen de la misión astronómica de 1912 en Cacabelos.

Imagen de la misión astronómica de 1912 en Cacabelos.Fotos de Durá para Nuevo Mundo en el libro de Javier Rúa Aller.

‘Cuando el día se haga noche’, título de la conferencia que ofrece la ALA a las 12.00 horas en El Albéitar, cuenta con una observación solar a las 13.00 horas en los jardines de este centro cultural y académico de la Universidad de León.

El interés científico por el eclipse de sol de este año atrae a León a varias expediciones extranjeras que han contactado con la Asociación Leonesa de Astronomía (ALA). Un grupo de Alemania ha elegido el sur de la provincia, en concreto Matallana de Valmadrigal, en el entorno del Camino de Santiago. 

En Lugueros se alojará una expedición francesa. Oro grupo de norteamericanos procedentes de Arizona ha pedido asesoramiento a la ALA. «Son astrónomos amateur que vienen acompañados de un astrónomo profesional», señala Teresa Torregimeno, secretaria de la ALA. Cada semana reciben solicitudes de diversos puntos de España y del mundo que solicitan el asesoramiento de la asociación para buscar ubicaciones idóneas. «Algunos traen material porque son cazadores de eclipses y otros no».

Podemos decir con precisión el momento en que el disco lunar cubrirá el sol, pero no podemos controlar el tiempo que hará"

La relación de la asociación leonesa se ha reforzado de manera especial con Sevilla, con la idea de que en 2027 se mantenga para que los leoneses se acerquen al sur a contemplar el segundo de la triada de eclipses que se dan entre 2026 y 2028.

La Universidad de Washington realizará diversas actividades divulgativas con la Asociación Leonesa de Astronomía, cuyo voluntariado colabora con ayuntamientos, pedanías y organizaciones sociales que organizan eventos.

El libro sobre los eclipses en León

El libro ‘El sol, la luna y los eclipses en León’, de Eolas ediciones y que coordina Francisco Javier Rúa Aller, se presenta esta tarde a las 18.00 horas en el IES Padre Isla. 
Seis autores y autoras abordan desde las tradiciones leonesas en torno a las estrellas y el sol hasta las misiones astronómicas que en 1860, 1905 y 1912 se hicieron presentes en León para observar eclipses solares que fueron un auténtico acontecimiento como lo será el del 12 de agosto de 2026. 
La charla ‘Cómo ver de cerca el sol’, del profesor Jesús Gonzalo Grado, abordará a las 17.00 horas los satélites y sondas espaciales que salen de la tierra para conocer el sol. Paralelamente, de 17.00 a 19.00, un taller de Federópticos presenta juegos educativos. 
Otro taller versará sobre la astrónoma María Mitchel, una pionera del siglo XIX.
Portada y contraportada del libro

Portada y contraportada del libroDL

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