La 'educación en la sombra' crece con fuerza en Castilla y León
Las familias de Castilla y León gastan 340 euros al año en clases particulares

La demanda de clases particulares no deja de crecer
Las clases particulares han dejado de ser un recurso reservado para estudiantes con dificultades y se han convertido en una práctica cada vez más extendida entre las familias de Castilla y León, que figura entre las comunidades autónomas donde más ha crecido el mercado educativo privado paralelo al sistema escolar en los últimos años.
Así lo refleja un reciente informe elaborado por EsadeEcPol a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúa a Castilla y León entre los territorios con mayor incremento de participación en la denominada "educación en la sombra", un fenómeno que engloba clases particulares, academias de idiomas y otras enseñanzas complementarias contratadas fuera de la educación reglada.
El estudio del Centro de Políticas Económicas de Esade consultado por EFE concluye que la participación de las familias castellanoleonesas en este mercado aumentó en torno a siete puntos porcentuales respecto al curso 2019/2020, una de las mayores subidas registradas en España, hasta situarse entre las comunidades con más alumnos que reciben apoyo educativo privado.
Además, el gasto medio anual alcanzó los 340 euros por alumno, un 48% más en términos reales que antes de la pandemia, un crecimiento que sólo superan algunos territorios como el País Vasco y que coloca a Castilla y León por encima de la media nacional.
Los investigadores destacan especialmente el auge de los idiomas. En Castilla y León, el desembolso medio en este tipo de enseñanza alcanza los 200 euros por estudiante, una de las cifras más elevadas de las comunidades analizadas y sólo por detrás de algunas autonomías con lengua cooficial.
Este dato llama la atención de los autores porque Castilla y León no cuenta con una lengua propia cooficial que pueda justificar una demanda adicional de apoyo lingüístico, como ocurre en Cataluña o el País Vasco. Por ello, consideran que el fenómeno podría estar relacionado con el creciente interés de las familias por reforzar el aprendizaje del inglés o mejorar la competitividad educativa de sus hijos desde edades tempranas.
El informe también detecta un cambio significativo en el perfil de la demanda. Frente a la imagen tradicional de las clases particulares como herramienta para recuperar asignaturas suspensas en Secundaria, ahora el principal crecimiento se produce en Primaria. A nivel nacional, esta etapa concentra el mayor aumento del gasto y es la única en la que también crece la proporción de familias que recurren a estos servicios.
Los expertos sostienen que las familias están adelantando cada vez más la inversión educativa hacia las edades tempranas, convencidas de que las competencias lingüísticas, artísticas o tecnológicas pueden resultar decisivas para el futuro académico y laboral de sus hijos.
En conjunto, el mercado español de las clases particulares movió 2.782 millones de euros durante el curso 2023/2024, frente a los 1.691 millones registrados en 2019/2020. Aunque parte de ese incremento se explica por la recuperación tras el parón provocado por el confinamiento, los autores consideran que también refleja la consolidación de una tendencia de fondo: casi la mitad de las familias españolas con hijos en edad escolar considera necesario contratar algún tipo de enseñanza complementaria.
A juicio de los investigadores, la educación en la sombra se ha convertido en una "economía paralela" al sistema educativo que responde a motivaciones muy diversas, desde la necesidad de refuerzo académico hasta la búsqueda de mayores oportunidades formativas para los alumnos.
En el caso de Castilla y León, el fuerte crecimiento del gasto y de la participación familiar sitúa a la comunidad como uno de los territorios donde mejor se aprecia esta transformación, con un protagonismo creciente de los idiomas y de las actividades orientadas a ampliar competencias más allá de las exigidas por el currículo escolar.