La disputa del arcoiris por el eclipse en Fasgar
Vecinos y administración se enfrentan por el asentamiento de medio centenar de personas en el chozo de Santiago

Imagen de la localidad de Fasgar.
La Rainbow Family llegó a finales de julio a Fasgar, en Murias de Paredes, con el objetivo de pasar el verano en conexión con la naturaleza. Es una comunidad fundada en 1972 en Estados Unidos que organiza encuentros anuales internacionales guiados por el ciclo lunar, de 28 días, en los que mantienen una convivencia comunitaria en un entorno en contacto estrecho con la naturaleza.
Desde que los primeros miembros de la Rainbow Family comenzaran a llegar a la localidad, situada en el Valle Gordo, su presencia no ha estado exenta de polémica, mientras que tanto la secretaria como el presidente de la Junta Vecinal, Rosi Fernández y Félix García, defienden su estadía, ya que no solamente «ni están acampando ni haciendo fuego», sino que, además de que el pueblo «está completamente tranquilo y en normalidad», los forasteros «hasta se han ofrecido a limpiar el monte».
«Ellos no están acampando ni están haciendo fuego, sino están cumpliendo en todo momento las órdenes y a día de hoy no ha pasado absolutamente nada. Están arriba y cada dos días bajan al pueblo a por víveres y se toman algo en el bar, Son totalmente correctos y educados», comenta a la Agencia Ical Rosi Fernández que, además de la secretaria de la Junta Vecinal, es también la propietaria del bar del pueblo.
Sobre su llegada, Rosi explica que «ellos no funcionan por permisos», sino que «vienen y te dicen lo que quieren hacer aquí y te dan unos papeles en los que explican lo que hacen, que es conectar con la naturaleza, y que es compatible con las leyes». En cuanto a la elección de la localidad para establecerse, tal y como ya hicieron en 1988, se lleva a cabo «a través de invitaciones personales entre ellos».
Fue el pasado 27 de julio, cuando la Guardia Civil contactó con el pedáneo, Félix García, para informarse de qué iban a hacer en el pueblo e incluso los agentes se desplazaron al lugar para identificar a los recién llegados. Desde entonces las visitas han sido continuas, tanto de la Guardia Civil como de Seprona, para vigilar que «todo está en orden».
Para su asentamiento, la Junta Vecinal de Fasgar les ha dejado el chozo de su propiedad, situado en Campo de Santiago, que antiguamente utilizaban los pastores cuando subían con el ganado en turnos de vecero y al que solamente se puede acceder andando varios kilómetros o en vehículos todoterreno. Un espacio que los miembros de la Rainbow Family mantienen desde su llegada «cuidado y totalmente limpio, como el entorno en el que está ubicado».
El jueves, el Cecopi abordó la presencia de la Rainbow Family en Fasgar y el delegado territorial de la Junta informó que la actividad contaba con informes desfavorables tanto de Medio Ambiente, por estar en época de riesgo alto de incendios forestales, como de Patrimonio, por su posible afección a la ermita de Santiago, situada en Campo de Santiago.
Ayer, el Ayuntamiento de Murias de Paredes emitió un decreto mediante el que prohíbe la acampada. La restricción permanecerá vigente entre las 00.00 horas del martes, 11 de agosto, y las 23.59 horas del jueves, día 13.