Las ‘Ratinas’ tiran del carro
Una ganadería de Villarrodrigo de las Regueras conserva la raza autóctona para la romería de San Froilán

El ganadero Juan Ángel Díez (izquierda) con Julio y Toño.
Pocas vacas Pardas de Montaña, la ‘Ratina’ de León de toda la vida, tiran de los carros de San Froilán. Un selecto reducto de estos animales dedicados a la tracción durante siglos pervive en Villarrodrigo de las Regueras.
La ganadería de Juan Ángel Díez conserva una pareja que, desde hace seis años, tira del carro engalanado que este pueblo saca en la romería de más raigambre de León. Este ganadero cuenta con una cabaña de 220 vacas de la raza Asturiana de Montaña o Casina y algunas Limosina que realizan la trasterminancia entre los pagos cercanos a la capital y los pastos de altura de Castro y Campo de la Lomba, en el municipio de Riello.
«Las Ratina son las auténticas para el carro de San Froilán», recalca el ganadero. Comprometido con la tradición, Díez se ha propuesto perpetuar la especie en su cabaña. Este verano han nacido dos terneros que serán el relevo para uncir a los carros engalanados en el futuro.

Las dos vacas pardas de montaña, Ratina, con sus terneros.
Cuando hace seis años se decidieron a llevar el carro de Villarrodrigo de las Regueras con el tiro tradicional, preguntaron a los mayores del pueblo. «Ellos nos enseñaron a uncirlas, poco a poco las atábamos. Las cogíamos por la cabezada una a una y cuando conseguíamos engancharlas las sacábamos con el yugo emparejado», explican Toño y Julio, que se ocupan de esta labor que requiere destreza y entrenamiento.
A las vacas también hay que prepararlas para la misión. «Hay que enseñarlas desde pequeñas», afirman. Primero lo hicieron sin carga ni carro. «Después de que ya vimos que ellas ya se defendían y ya estiraban bien y no se quejaban, las enganchamos al carro y así poco a poco, hasta que fuimos capaces de hacerlas andar», relatan la peripecia. Antes de San Froilán entrenan durante tres meses.
El pueblo está orgulloso de aportar al desfile de carros engalanados la esencia de la tradición leonesa. Las vacas no se quejan del asfalto aunque el bienestar animal exige unos cuidados. A León llevan el carro en una plataforma y a las vacas en un transporte de animales adaptado. «Llegamos allí, las uncimos y las enganchamos allí y estamos todo el día», explican. Será este domingo en el desfile anterior a la romería que coincide con la ceremonia de Las Cantaderas en la plaza de la Catedral. El día de la romería de San Froilán, el 5 de octubre, se repite el ritual desde E.Leclerc hasta La Virgen.